El jefe del Departamento de Política Monetaria del Banco Central (BCRD), Joel González, destacó que la fortaleza del sistema financiero dominicano es una de las variables más importantes que muestra la economía dominicana.
“Es un sistema financiero bastante robusto, con alta rentabilidad, con baja morosidad, una cartera de crédito muy sana y con niveles de solvencia que superan el nivel mínimo regulatorio requerido de 10%. Obviamente, un sistema financiero bastante fuerte y robusto es el principal aliado con que cuenta un banco central para poder canalizar esos recursos a los sectores productivos y hogares, en particular en estos momentos bastantes complejos”, afirmó González.
Admite que la incertidumbre sí ha tenido un impacto en República Dominicana, especialmente porque esta es una economía muy abierta. Entre los efectos estuvo la volatilidad en el tipo de cambio, ya que la falta de certeza probablemente hizo que muchos compraran divisas porque no sabían qué sucedería en lo adelante.
“Esto sucedió en un momento donde en los primeros meses del año hay una mayor demanda estacional de reposición de inventario, lo cual exacerbó esas presiones cambiarias. Llegamos a tener un tipo de cambio que se depreció a marzo en un 3.3% respecto al cierre de 2024. Posteriormente, esa situación se revirtió con las medidas que el Banco Central tomó”, explicó.
Sin embargo, el funcionario del Banco Central señala que este aumento de la incertidumbre encontró la economía dominicana con una muy buena posición de fortaleza y estabilidad. Recordó que el año pasado el crecimiento del producto interno bruto (PIB) fue de un 5.0%, justo cercano a su potencial y fue la economía de mayor crecimiento de América Latina, con excepción de Guyana, que creció un 50%, que ha tenido un impacto positivo importante con la explotación de petróleo.
Destaca, además, que la inflación en República Dominicana se ha mantenido dentro del rango meta durante los últimos tres años, incluso en algunos tramos por debajo del umbral central. “Nuestra meta es 4.0% con un rango de tolerancia de 1%”, apuntó González.
Resaltó que la inflación subyacente, que excluye algunos componentes más volátiles como alimentos y energía, cerró 2024 justo en el rango central de la meta, además de que República Dominicana muestra fuertes fundamentos macroeconómicos.
Sobre los efectos de la desaceleración económica, explicó que los inversionistas postergan sus planes o decisiones de compra de nuevos equipos o de inicio de nuevos emprendimientos, sobre todo en sectores que son muy vulnerables a la volatilidad y desconfianza que genera la incertidumbre de la economía.
Refiere que el Banco Central, dentro de su rol, está consciente de los riesgos inflacionarios en un contexto en el que las tasas en Estados Unidos se han mantenido elevadas más tiempo de lo previsto, razón por la que, de manera prudente, como lo han hecho otros países, han hecho una pausa en los recortes.













