La informalidad en el mercado laboral de República Dominicana tiene serias consecuencias negativas para el desarrollo económico y social. Esto así, ya que afecta la recaudación fiscal, la protección social de los trabajadores y la productividad general de la economía. En ese aspecto, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, explicó que la formalidad no solo se fundamenta en el empleo decente, sino que también evita responsabilidades y preocupaciones tanto al trabajador como a la empresa en caso de accidentes.
Destacó la necesidad de impulsar la inversión, la educación y la planificación financiera para las pensiones, lo cual es un tema clave para el futuro del país. Añadió que se debe considerar a largo plazo garantizar la tranquilidad de los empleados cuando llegue su momento de jubilación.
Olivares afirmó que desde el Gobierno promueven una reforma integral que sea verdaderamente sostenible y equitativa para las próximas generaciones. Con respecto a la cesantía, dijo que no está en juego y que los empresarios están conscientes de ello. Indicó que es parte de la cultura laboral y que no es el mejor momento para su abordaje. Asimismo, agregó que los empresarios nunca abordaron el tema de eliminarla.
De su lado, el presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE), Leonel Castellanos Duarte, advirtió sobre la amenaza que representa la alta informalidad laboral para sostenibilidad de la seguridad social y el futuro de los empleos en el país. Sugirió modernizar la legislación para fomentar la formalización y la creación de puestos de trabajos de calidad.
Durante un evento organizado por la UNE, titulado “El impacto de la formalidad del empleo en la seguridad social y en el trabajo”, calificó la informalidad como un “cáncer silencioso”, que carcome los cimientos de la protección social en República Dominicana.
Subrayó que el trabajador informal es un cotizante menos y que el Gobierno debe garantizar pensiones dignas, de modo que los empleados puedan acceder a servicios de salud de calidad y protección ante riesgos laborales.
Castellanos instó a todos los actores Estado, empresarios y trabajadores a asumir una responsabilidad compartida para resolver la problemática. Manifestó que la evasión de impuestos fiscales y laborales por las empresas, colocan en desventaja a los negocios que cumplen con la ley. Aseguró que esa competencia desleal desincentiva la inversión y la creación de empleos formales.
Fuerza de trabajo
El ejecutivo de la UNE expresó que un estudio realizado en la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central (BC), que analiza el empleo como porcentaje del total de ocupados en el periodo 2014-2023, establece que el sector agropecuario representa en el ámbito formal un 13.59% y los informales un 86.41%.
Informó que, en el ámbito de la construcción, el 13.67% son formales y el 86.33% informales. En transporte y comunicaciones, las cifras son un 28.63% y 71.37%, respectivamente. Para el comercio, se registra un 36.42% y un 63.58%. Mientras que, en los hoteles, bares y restaurantes, los formales alcanzaron un 45.40% y los informales un 54.60%.
De igual forma, enfatizó que la industria lidera el sector formal con un 69.32%, mientras que la informalidad ocupa un 30.68%. En cuanto a la intermediación financiera y seguros, la proporción es de un 81.96% y un 18.04%, respectivamente.
Por su parte, Olivares resaltó que el Ministerio de Trabajo tiene la meta de reducir a la informalidad laboral, que actualmente se sitúa en un 46.3%. Aclaró que un empresariado comprometido y responsable es clave para lograr esa cultura de formalidad en el país.
Reforma laboral
El proyecto de reforma laboral busca distribuir mejor las responsabilidades, los riesgos entre empleadores y trabajadores, reconociendo que la sostenibilidad del empleo formal es importante para las empresas. En ese sentido, Olivares explicó que la actualización al código de trabajo es una ratificación del tripartito y del consenso entre trabajadores, empresarios y Gobierno.
Expresó que los reparos que se deban hacer a la actual reforma se van consensuando y van a conducir la aprobación del Código de Trabajo con el respaldo de todos los sectores. El funcionario enfatizó que siempre será respetando el Poder Legislativo que es el que crea y aprueba las leyes.
Mientras que Castellanos declaró que la reforma laboral representa un retroceso, que puede estimular aún más la informalidad. Consideró necesario modernizar el esquema, respetando los derechos adquiridos de los trabajadores y redirigiendo esos recursos a fortalecer la seguridad social o establecer un seguro de desempleo más efectivo.
Seguridad social
“El sistema de seguridad social en República Dominicana necesita una revisión profunda, ya que ha envejecido sin haber sido actualizado, acumulando una serie de fallas que derivan en deficiencias legislativas”, apuntó Olivares.
Subrayó que un sistema de seguridad social debe ser dinámico, tener vida permanente y revitalizarse periódicamente. Dijo que ha envejecido sin revisarse, y eso tiene consecuencias evidentes.
Señaló que por esa razón se plantea la necesidad de una reforma laboral integral, que permita adaptar el sistema a los cambios naturales que experimenta la sociedad. Indicó que debe enfocarse en reducir los niveles de informalidad y garantizar la protección efectiva de los derechos laborales de todos los ciudadanos.
“La seguridad social es un pilar fundamental de nuestra sociedad. No es un regalo ni una dádiva caritativa, sino un derecho humano, una obligación del Estado con sus ciudadanos y una columna vertebral de cualquier política social en un Gobierno soberano”, enfatizó el ministro.
Propuestas
“Necesitamos políticas públicas claras y coherentes que incentiven la formalización, que simplifiquen los trámites, que ofrezcan mecanismos de apoyo para las pequeñas y medianas empresas. Necesitamos una fiscalización inteligente y pedagógica, que guíe y acompañe, en lugar de solo sancionar”, afirmó Castellanos.
Detalló que necesitan un compromiso de todos los actores Gobierno, empleadores y trabajadores para construir una cultura de la formalidad. Sostuvo que no pueden seguir ignorando el problema, ya que la informalidad no es solo un indicador económico sino una realidad que afecta la vida de millones de conciudadanos.













