Israel es un país marcado por una profunda diversidad cultural y religiosa. Su población incluye a judíos de diferentes denominaciones, una población árabe, cristianos y drusos. Esta multiculturalidad define no solo la identidad del país, sino también los retos y oportunidades en materia de igualdad de género.
Así lo indicó Raslan Abu Rukun, embajador extraordinario y plenipotenciario de Israel en la República Dominicana y el Caribe, con acreditaciones concurrentes en Haití, Jamaica, Dominica, Granada, Antigua y Barbuda, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y San Cristóbal y Nieves, al destacar que su gobierno promueve la igualdad, a pesar de los retos culturales.
“La estrategia pública motiva la igualdad tanto en el sector privado como en el público. En el Gobierno hay ministras israelíes, miembros del Parlamento, líderes en el sistema económico y en todas las organizaciones”, aseguró el embajador, al precisar que “la posición de la mujer en Israel es buena”.
A pesar de ello, señaló que siempre “hay desafíos y espacios para mejoras”. Sin embargo, “la estrategia del gobierno siempre busca integrar más mujeres en posiciones de liderazgo”, agregó al ser entrevistado durante su visita al periódico elDinero.
Según el Portal de Datos de Género del Banco Mundial (BM), la tasa de participación laboral femenina fue del 62% y la masculina del 68.2% en 2024. “Desde 1990, la participación femenina en la fuerza laboral ha aumentado. En comparación con la participación laboral en el grupo de altos ingresos, la brecha entre hombres y mujeres es menor en Israel”.
En 2023, las mujeres representaban el 32.2% de los empleados en puestos directivos de alta y media dirección.
En Israel, la proporción de mujeres empleadas en puestos directivos de alta y media dirección se sitúa en el tercer quintil de todas las economías para las que existen datos.
En cuanto al empleo vulnerable entre las mujeres, el Banco Mundial establece que se ha mantenido prácticamente sin cambios desde 1991. “En 2023, el empleo vulnerable entre las mujeres era del 7% y entre los hombres, del 8.9%. La tasa de empleo vulnerable es menor para hombres y mujeres en Israel en comparación con la tasa promedio en Oriente Medio y el Norte de África”.
Al referirse a la participación de la mujer en la política, el embajador destacó el liderazgo de Golda Meir, quien ocupó el cargo de primera ministra entre 1969 y 1974. Espera que en el futuro más mujeres ocupen espacios políticos. “Ojalá en el futuro tengamos más”.
De acuerdo con el Banco Mundial, en 2024, el 25 % de los escaños en el Parlamento nacional israelí estaban ocupados por mujeres. “La proporción de escaños ocupados por mujeres en Israel ha aumentado desde 2010”, explica la entidad, que establece que, en 2021, el 91.9% de las mujeres en Israel tenían una cuenta.
Educación
Según el Banco Mundial, el 93.8% de las niñas y el 93.7% de los niños completan el primer ciclo de la educación secundaria en Israel. “La tasa de finalización de la educación secundaria en Israel es superior a la de Oriente Medio y el Norte de África, pero prácticamente igual a la del grupo de altos ingresos”.
En Israel, el servicio militar es obligatorio; por lo tanto, las mujeres deben participar durante dos años, incluyendo posiciones de pilotas, comandantes y en unidades tecnológicas. En los últimos cursos de cadetes en el Ministerio de Relaciones Exteriores, la mayoría fueron mujeres.
Sobre la participación de la mujer en los diferentes sectores, dijo que están más presentes en la banca, en el ecosistema de startups y en la innovación tecnológica. Pero están menos representadas en la agricultura.
Desafíos
Al recalcar que la multiculturalidad es un desafío, precisó que “hay diferencias en la mentalidad y la educación”. Por ejemplo, en Israel, el 20% de la población es árabe. “Hace 40 años, los hombres eran los únicos que trabajaban en la comunidad drusa, donde las mujeres no trabajaban ni estudiaban”.
Entiende que el principal desafío está en integrar a más mujeres de las comunidades religiosas, como la árabe. Para ello, cuentan con programas gubernamentales para ofrecer más cursos a las mujeres. Además, han mejorado las condiciones de vida, como el transporte público, ya que “no todos tienen carro”.
A pesar de los retos, en la actualidad, dijo que la mayoría de las mujeres trabajan y estudian. “Tienen más oportunidades”. El embajador destacó el interés en integrar más a las comunidades religiosas. “En Israel tenemos muchos proyectos para integrar a la comunidad árabe en el desarrollo económico del país”.
Política de Estado
Israel se ha consolidado como un Estado que promueve y respalda el emprendimiento. De acuerdo con el embajador, los jóvenes pueden acercarse a las autoridades para presentar sus propuestas de negocio, en un esquema donde el Estado actúa como inversionista.
En cada ministerio existe un Chief Scientist (jefe científico); el principal está adscrito al Ministerio de Economía, donde se reciben las solicitudes. “Una persona que tenga una idea. Por ejemplo, desarrollar una nueva tecnología en el sector turístico, debe redactar una propuesta detallada y puede solicitar un presupuesto de un millón de séqueles”.
El departamento analiza todas las solicitudes y selecciona aquellas iniciativas con alto potencial de desarrollo. “Si el emprendedor tiene éxito, deberá reembolsar el dinero al gobierno; pero si fracasa, no está obligado a hacerlo”. Esta política pública ha sido clave para que startups emergentes accedan al capital inicial necesario, lo que ha generado un impacto significativo en el ecosistema emprendedor israelí, donde los jóvenes también invierten en nuevas empresas.












