La presidenta de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU., Janet Yellen, afirmó que la decisión de este miércoles de subir los tipos de interés es “un voto de confianza” en el “considerable progreso” realizado por la economía del país.
“Es un voto de confianza (…) en el considerable progreso hecho por la economía hacia nuestros dos objetivos de máximo empleo y estabilidad de precios”, afirmó Yellen en una rueda de prensa, al comentar la subida de tipos en un cuarto de punto hasta el rango del 0.50% y 0.75%, el primer ajuste monetario realizado en 2016.
Aunque la jefa del banco estadounidense evitó comentar los planes del presidente electo, Donald Trump, que ha avanzado su intención de lanzar un agresivo plan de estímulo fiscal a través de la inversión pública y la reducción de impuestos, sí que subrayó los avances alcanzados, especialmente en el mercado laboral.
“Con una tasa de desempleo del 4.6 % (…) diría que el estímulo fiscal no es obviamente necesario para llevarnos al pleno empleo”, apuntó.
No obstante, Yellen precisó que “no estoy dando consejo al nuevo gobierno o al Congreso sobre cuál debe ser la política adecuada”.
Los analistas consideran que, de llevarse a cabo el plan de estímulo por parte del Gobierno del presidente electo Trump, la Fed deberá acelerar el ritmo de ajuste monetario para evitar un sobrecalentamiento de la economía.
La decisión del banco central de elevar el precio del dinero en EE.UU. un cuarto de punto, la primera en 2016 y la segunda en una década.
La Fed aumentó levemente las previsiones de crecimiento para la economía estadounidense al 1.9% este año y al 2.1% en 2017, al término de su reunión de política monetaria, en la que decidió subir los tipos de interés un cuarto de punto hasta el rango de 0.50% y 0.75%.
En ambos casos, se trata de una revisión al alza de una décima en el nuevo cuadro macroeconómico del banco central estadounidense, el primero desde la victoria del candidato republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre pasado.
En el tercer trimestre, la economía de EE.UU. se expandió a un ritmo anual del 3.2%, una aceleración notable frente al ritmo del 1.4% registrado en el segundo trimestre.
También mejoró las previsiones de la tasa de desempleo a un 4.7% para este año, comparado con el 4.8% estimado en septiembre, y del 4.5% para 2017, también una décima mejor que hace tres meses.
Por último, aumentó la proyección de la inflación para el cierre de 2016 al 1.5%, frente al 1.3% calculado en septiembre, y dejó sin cambios las de 2017, en el 1.9%.
La Fed se ha marcado como meta inflacionaria anual un 2%, cifra de la que se había quedado lejos en los últimos años a medida que EE.UU. se recuperaba de la aguda crisis de 2008.













