América Latina y el Caribe concentran algunas de las reservas naturales más importantes del planeta. En su territorio abundan recursos como oro, níquel, tierras raras y fuentes hídricas, lo que convierte a la región en un área estratégica para el desarrollo tecnológico y económico global.
Sin embargo, el modelo basado en la oferta de mano de obra barata ha frenado el posicionamiento de América Latina frente a otras regiones del mundo. Así lo advirtió Andrés Cadena, socio senior de McKinsey & Company en Bogotá, durante su participación en el Media Day de la firma, celebrado en Ciudad de México.
Cadena destacó que, históricamente, América Latina no ha sabido aprovechar su abundancia de tierra y su diversidad natural. “Los latinoamericanos tenemos probablemente el mayor stock de producción de energía y de los elementos fundamentales para las nuevas tecnologías del futuro. Y, sin embargo, esa riqueza que debería hacernos un continente próspero no nos está llegando”, afirmó.
De acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), América Latina y el Caribe crecerán un 2.3% en 2025, un 2.4% en 2026 y un 2.6% en 2027. Ante este panorama, Cadena subrayó que uno de los principales retos de la región es la creación de capital. “Si los componentes fundamentales de la riqueza están en abundancia, ¿qué nos falta? Nos falta inversión, nos falta capital”, sostuvo.
El especialista explicó que una de las debilidades estructurales de la región es la incapacidad para generar y retener capital, ya que “históricamente no ha sido alto y, además, se ha ido”. En su opinión, la falta de reinversión a tasas comparables con las de otras regiones ha limitado el crecimiento.
“¿Por qué crecemos a la mitad de la tasa de los otros países emergentes?”, se cuestionó el ejecutivo, al señalar que la región debe duplicar su ritmo de crecimiento si quiere alcanzar el desarrollo.
Cadena sostuvo que América Latina ha basado su progreso en un modelo centrado en la mano de obra barata, en lugar de apostar por la apropiación tecnológica. “Mientras el resto del mundo se ha apoyado en la tecnología y ha creado instituciones que facilitan la inversión, en nuestra región el 70% del crecimiento proviene de la cantidad de horas trabajadas y no de la productividad por hora”, explicó.
Esto, agregó, ha provocado que la expansión de la base laboral no se traduzca en mejoras de eficiencia. “Trabajamos más, pero no necesariamente de forma más inteligente. Por eso digo: trabajamos más con las manos que con el cerebro”.
Si bien reconoció que este modelo ha permitido cierto desarrollo en las últimas décadas, advirtió que no es sostenible a largo plazo porque no aprovecha el potencial del talento humano. “No podemos seguir creciendo basados en que hay más jóvenes que entran al mercado laboral, porque nos estamos envejeciendo”, alertó.
El experto recordó que la región experimentó una fuerte migración del campo a la ciudad acompañada de altas tasas de natalidad, pero hoy esa cifra ha caído a 1.6 hijos por mujer, “por debajo de la tasa de reemplazo”.
Entiende que es necesario que haya un interés en aumentar la productividad, donde “cada hora que trabajemos genere mucho más”, para que, de esta forma, haya mejores salarios, mayor capacidad de inversión, de ahorro y un mayor nivel de consumo.
Oportunidad
En el contexto geopolítico actual, América Latina y el Caribe tienen una gran oportunidad para diversificar sus mercados y exportar más allá de Estados Unidos.
“¿Qué necesitamos para creernos que no somos menos?”, se preguntó Cadena. Su respuesta: cambiar la mentalidad. “Necesitamos un modelo en el que pongamos a trabajar nuestro cerebro, no solo nuestras manos”, dijo.
El experto destacó la importancia de incrementar la tasa de inversión y fortalecer la confianza en las instituciones. “Los inversionistas solo invierten cuando están seguros de que pueden recuperar su dinero y de que conocen las reglas del juego”, puntualizó.
Cadena indicó que es necesario aumentar la tasa de inversión y generar confianza, ya que los inversionistas solo invierten cuando están seguros de que pueden “recuperar su plata” y conocen “cuáles son las reglas de juego”.
Por lo tanto, dijo que “cualquier estrategia de desarrollo económico y crecimiento funciona si se sientan las bases; en muchos elementos tenemos que centrarnos en la seguridad. Y ese tema, para el caso mexicano, es extremadamente relevante”.
Dentro de las transformaciones que propone está el cambio de mentalidad y que los ciudadanos confíen en sus autoridades y estén dispuestos a trabajar e invertir en sus países.
Emprendimientos en América Latina
Durante su participación en el Media Day de McKinsey, Daniel Aminetzah, socio sénior en la oficina de McKinsey en Nueva York, presentó cinco conclusiones del estudio “Perspectivas clave: Informe sobre el estado de la creación de nuevos negocios 2025”, para el que entrevistaron a 900 altos ejecutivos a nivel mundial.
Según el informe, América Latina reportó el mayor número de empresas exitosas en comparación con la muestra global. El 69% de los nuevos emprendimientos creados en la región continúan operando y desempeñándose de acuerdo con las expectativas o superándolas.







