En República Dominicana se acostumbra a recurrir a la frase “más de lo mismo” cuando se observan acciones de los gobernantes de turno similares a las de sus antecesores, a pesar de que llegaron al poder con el discurso de que eso iba a cambiar.
En la gestión de Luis Abinader y su partido PRM la situación no ha sido distinta. Obtuvieron el voto popular porque la gente confió en que vendría un cambio en la forma de ejercer el poder, especialmente en lo relativo a prácticas de repartición de integrantes de órganos de tanta importancia como loas altas cortes, entre otros.
Prácticas desafortunadas en contrataciones del Estado, en beneficiar a determinados “aliados” privados y otras maniobras estatales son comunes entre los políticos dominicanos, y está demostrado que no hay diferencia en la forma de hacerlo desde un partido u otro. Por eso es frecuente, aunque resulte penoso, que haya que recurrir a la frase “más de lo mismo”.











