La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que se presenta con mayor frecuencia en regiones tropicales, especialmente durante épocas de lluvias intensas. Las condiciones de humedad y la acumulación de agua favorecen la supervivencia de la bacteria leptospira, que se transmite principalmente a través del contacto con agua contaminada por la orina de animales infectados, como los roedores.
En estos ambientes, el riesgo de exposición aumenta, particularmente en zonas con deficiencias en el manejo de aguas residuales y drenaje, lo que puede derivar en brotes en comunidades vulnerables.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la leptospirosis ocurre en todo el mundo, pero es endémica principalmente en países con climas húmedos subtropicales y tropicales, con más de 500,000 casos estimados anualmente. La enfermedad tiene un potencial epidémico, sobre todo después de fuertes lluvias o inundaciones.
Recientemente, gran parte de República Dominicana sufrió los efectos de la tormenta tropical Melissa, luego convertida en huracán, lo que provocó intensas precipitaciones e inundaciones. Estas condiciones aumentan la probabilidad de contagio, especialmente en zonas urbanas y rurales con deficiencias en el drenaje.
Según el Boletín Epidemiológico número 42, emitido por el Ministerio de Salud Pública, hasta la fecha se han confirmado 94 casos de leptospirosis, 11 más que los reportados la semana anterior, cuando se registraron 83. Del total, el 87% de los afectados son hombres entre 20 y 29 años.
Las provincias con mayor número de casos incluyen a Santo Domingo, que reportó 16; La Altagracia, notificó 16; Puerto Plata, 13 casos; Santiago, 10; Duarte, 9 y Samaná, siete casos.
Entre los síntomas más comunes ante un posible contagio se encuentran: tos seca, fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas, vómitos y diarrea. Las autoridades sanitarias llaman a la población a tomar precauciones, evitando el contacto con aguas estancadas y consultando a un médico ante la presencia de síntomas.













