La improvisación sale costosa. Hay un verdadero caos y desorden en el proceso de construcción de la marginal que va desde el kilómetro 9 de la autopista Duarte hasta Los Alcarrizos.
Tal y como se sospechó desde un principio, como si fuera la serie de El Chavo del 8, ahora comenzaron a romper los muros que habían colocado para separar la marginal de la autopista Duarte.
¿Quién pagará los platos rotos? Debe haber una explicación clara y convincente del porqué de estos cambios. Ya se sabe que esa marginal parece un sancocho y que es una vía mal diseñada, insegura y sin pies ni cabeza.
¿Cuánto costarán estos cambios? ¿Quién asumirá los costos? ¿Por qué se decidió construir esos muros y luego romperlos? Esto es una verdadera barbaridad que resta credibilidad a quienes están encargados de esta obra, la cual ya tiene atrasos y que no se sabe cuánto terminará.











