Todos los pronósticos conducen a que la economía dominicana, al cierre del 2025, crecerá alrededor de 2.5%, la mitad de lo que se expandió durante el 2024. ¿Qué tan malo es este dato? Depende de cómo se vea y con quien se compare.
Por ejemplo, el producto interno bruto (PIB) real del país creció, como promedio anual, un 5.6% durante el periodo 1996-2024, es decir, en 29 años, única nación en el mundo que ha logrado tales resultados económicos. En ese sentido, crecer un 2.5% en un año, cuando se ha tenido un crecimiento acumulado tan alto, no puede ser una tragedia.
Para ser consistentes, y tomando en consideración la tasa de crecimiento esperada para finales de 2025, se observa que, como promedio anual, la economía del país tuvo un desempeño robusto de un 5.42% durante los últimos cinco años, de lo cual deberíamos sentirnos orgullosos.
Pero más aún, cuando se comparan las proyecciones de crecimiento de la economía mundial, así como las de otras regiones y países, con la proyección que se tiene para la República Dominicana, a partir de los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), las conclusiones no parecen desfavorecernos. En efecto, mientras se estima que la economía del mundo se expandirá, en promedio, un 3.2%, la dominicana lo hará en 2.5%, es decir, apenas 0.7 puntos porcentuales de diferencia.
Así también, se espera que las economías avanzadas crezcan apenas un 1.6% para este 2025, 0.9 puntos porcentuales por debajo de la nuestra. Hasta la economía estadounidense, que es mucho decir, se expandirá menos que nosotros, un 2%.
De hecho, de todas las economías avanzadas la única que superará a la economía dominicana es la española, con un 2.9%, luego, todas, crecerán por debajo: Zona del euro (1.2%), Alemania (0.2%), Francia (0.7%), Italia (0.5%), Japón (1.1%), Reino Unido (1.3%) y Canadá (1.2%). Este análisis se torna aún más interesante cuando la comparación se realiza con los países de América Latina y el Caribe.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la región atraviesa en 2025 una nueva fase de desaceleración económica, y se espera que el crecimiento del PIB regional se modere hasta un 2.2% al finalizar este año, lo que resulta en 0.3 puntos porcentuales por debajo de la expansión esperada para dominicana.
Adicionalmente, la CEPAL refiere que durante el periodo 2016-2025 la tendencia confirma un decenio de bajo crecimiento para la región latinoamericana, con un crecimiento promedio anual del PIB de solo un 1.2%, pero ocurre que durante ese mismo periodo, la economía dominicana se expandió en un 4.4% como promedio anual, nada malo para un entorno global en permanente crisis e incertidumbre.
Así también, se argumenta que la desaceleración del crecimiento económico de la República Dominicana está explicado, en cierta forma, por el estancamiento de la inversión pública; sin embargo, sucede que este fenómeno también se produce en el resto de ALyC, con casos muy explícitos de Brasil, Costa Rica y Perú.
De nuevo, y ya para finalizar, que la economía dominicana crezca un 2.5% en el 2025, cuando se ha tenido un crecimiento acumulado tan robusto y durante tanto tiempo, no puede llevarnos a preocupación ni convertir esto en un muro de lamentaciones.












