Señor director:
Ante todo, agradecerle este espacio. Me comunico con usted y con sus lectores, pero muy especialmente con las autoridades, para que entiendan la necesidad urgente de terminar la reparación de la autopista Duarte.
Creo que el Gobierno tiene muy buenas intenciones con esta intervención tan profunda y ambiciosa, pero quizá debió concentrar esfuerzos en los tramos más importantes y con necesidades más urgentes.
No es un secreto que hoy nuestra principal autopista es un peligro para quienes diariamente transita por ella por necesidad. De nada valen las políticas para mejorar la seguridad en el transporte si desde el Gobierno no hay señales contundentes de que habrá más seguridad en las vías.
Esto es un llamado que lo hago como comerciante que con frecuencia debo ir al Cibao a buscar los productos que distribuyo en la capital y otras provincias. Además, hay falta de señales e iluminación, lo cual empeora el problema.
Carlos de la Cruz Guzmán,
comerciante











