Los sectores con los salarios más altos en República Dominicana no alcanzan esos niveles salariales por casualidad. Detrás de los ingresos más elevados se combinan factores estructurales que van más allá del simple crecimiento del empleo y que revelan profundas diferencias en la calidad del trabajo que genera la economía.
Las cifras muestran que las actividades con mayor nivel de especialización técnica, menor informalidad y mayor productividad concentran los salarios promedio más altos del mercado laboral formal, muy por encima del promedio nacional, que se situó en RD$38,167 entre enero y agosto del 2025.
De acuerdo con un “ranking” elaborado por la consultora económica Dasa, con datos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), el sector mejor pagado en la formalidad es la explotación de minas y canteras, con un salario promedio de RD$74,788, es decir, casi el doble del promedio nacional. Esta área requiere personal altamente técnico y especializado, además opera en mercados globales con alta rentabilidad, lo que justifica el promedio del salario formal y su estabilidad laboral.
En esa misma línea, continúa la intermediación financiera y los seguros, que registra un salario promedio de RD$61,414, ocupando el segundo puesto. Además, en el tercer y cuarto lugar aparecen los sectores de electricidad, gas y agua, con RD$51,034, y comunicaciones, con RD$47,781. A estos se suma servicios de enseñanza, que ocupa el quinto puesto, con un salario promedio de RD$42,365.
Más abajo en el listado se ubican la administración pública con un promedio de RD$41,774, y construcción con RD$39,368. Le sigue, por encima del promedio nacional, servicios de salud con RD$38,863 y el transporte y almacenamiento con RD$38,819.
Informalidad laboral
En términos de informalidad laboral, el panorama varía de manera significativa según la actividad económica.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), sectores como la agricultura y ganadería registran los niveles más altos, con tasas que rondan entre el 80% y 85%, seguidos por la construcción, que se sitúa aproximadamente entre el 70% y 75%, mientras que el transporte y comunicaciones oscila cerca del 65% de empleo informal.
En un nivel intermedio se encuentra el comercio con una informalidad aproximada de entre 55% y 60%, mientras que los hoteles y restaurantes se ubican alrededor del 50% a 55%. Otros servicios también mantienen niveles similares, cercanos al 45% y 50%.
Además, estos sectores concentran una alta cantidad de empleados, lo que agrava el impacto social de la informalidad y los convierte en focos prioritarios para las políticas de formalización.
En contraste, sectores como la industria muestran tasas más moderadas, cercanas al 30% y 35%, mientras que la intermediación financiera y seguros ronda el 20%.
Por su parte, las actividades de electricidad y agua, salud, enseñanza y administración pública presentan los niveles más bajos, con porcentajes que oscilan entre el 5% y 15%. Este panorama confirma que una mayor regulación y presencia del Estado se asocia con empleos más formales y estables.
Cotizaciones
Según el último boletín estadístico del régimen contributivo del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), al cierre de junio del 2025 se registraron 2,383,347 trabajadores cotizantes, que realizaron un total de 2,477,125 cotizaciones.
El salario promedio cotizable fue de RD$37,572.82, lo que representa un crecimiento interanual de 6.7%. Además, la masa salarial cotizable ascendió a RD$89,549 millones, consolidando un volumen de aportes al sistema contributivo.
Estas cifras demuestran que el crecimiento de afiliados al SDSS no es esporádico, sino sostenido, tanto en número de trabajadores como en empleadores activos.
De acuerdo con los datos, la participación por sectores evidencia una presencia dominante del área de servicios, que concentra el 82.3% de las cotizaciones, seguido por la industria y la agropecuaria, lo que pone de manifiesto la estructura productiva del país y su impacto en la formalización laboral.
Asimismo, el boletín resalta que el número de empleadores cotizantes alcanzó los 106,021, con un incremento interanual de aproximadamente 2.1%.
Según la TSS, el 78.3% de estos corresponde a microempresas, (hasta 10 empleados), mientras que el 17.5% pertenece a pequeñas empresas (de 11 a 50 empleados). Este dato evidencia la incorporación creciente de unidades productivas más pequeñas al sistema formal de seguridad social.
Encuestas
En cuanto a la estructura del empleo, la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del BCRD, del período de julio-septiembre del 2025, señala que la mayoría de los nuevos puestos de trabajo se generó en el sector formal, con 88,583 personas, es decir, 73.8% del total, mientras que 31,382 trabajadores se integraron al sector informal, lo que representa el 26.2%.
Esto se tradujo en una disminución de la tasa de informalidad, equivalente a 0.7 puntos porcentuales, al pasar de 55.3% en julio-septiembre del 2024 a 54.6% en el mismo período del 2025.
En el plano demográfico, el informe resalta que la creación neta de empleos benefició principalmente a las mujeres, que concentraron 98,626 de los nuevos puestos (82.2%), frente a 21,339 empleos generados por hombres (17.2%). Asimismo, la data muestra que una proporción importante de nuevos ocupados cuenta con mayor nivel educativo, con 68,327 personas con estudios universitarios y 52,358 con formación secundaria.













