Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son unidades productivas que fortalecen equidad de género económica del país, aunque con limitaciones por superar, como la necesidad de más inclusión financiera.
En los últimos años, las mipymes que son lideradas por mujeres han adquirido una mayor relevancia en el ecosistema financiero nacional, debido a su aporte en la generación de empleo, la dinamización de las economías locales y su contribución a la reducción de las brechas de género.
De acuerdo con el informe Inclusión Financiera de las Mipymes Lideradas por Mujeres, elaborado por la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana (SB), este segmento constituye un pilar del sistema productivo y financiero nacional. Las mipymes concentran el 45.6% del crédito comercial privado y representan el 78.6% del total de préstamos otorgados al sector, con un saldo adeudado de RD$534,988 millones.
En el ámbito laboral, estas empresas generan alrededor de 3.5 millones de empleos, equivalentes al 61.6% del empleo total, y aportan aproximadamente el 32% del producto interno bruto (PIB). En términos de ubicación, el 69% de las mipymes opera en zonas urbanas, mientras que el 31% se encuentra en áreas rurales, lo que refleja una mayor concentración empresarial en los principales centros urbanos.
Sin embargo, el acceso a productos financieros con enfoque de género sigue siendo limitado. A nivel sectorial, solo el 11% de las entidades de intermediación financiera (EIF) ofrece servicios diseñados específicamente para mipymes lideradas por mujeres. Estos productos están presentes únicamente en el 20% de los bancos múltiples (BM) y en el 14% de los bancos de ahorro y crédito (BAC).
El documento detalla que la oferta disponible se concentra principalmente en préstamos para capital de trabajo y cuentas de ahorro o corrientes empresariales, ambos mencionados por un 9% de las EIF. En menor proporción, se identifican líneas de crédito (7%), programas de capacitación financiera o de gestión empresarial (7%) y seguros empresariales o para emprendedoras (5%), lo que evidencia una oferta aún limitada y centrada en servicios financieros tradicionales.
Al comparar por tipo de entidad, el informe indica que tanto los BM como los BAC mantienen niveles similares en la oferta de préstamos y cuentas empresariales, con un 13% y 14%, respectivamente. No obstante, los BM muestran una mayor participación en la oferta de líneas de crédito y programas de capacitación financiera, además de incluir seguros empresariales (13%) dentro de su cartera. A nivel general, sólo el 7% de las EIF aplica tasas de interés preferenciales para este segmento, mientras que apenas un 5% otorga acceso prioritario a líneas de crédito.
En cuanto al desarrollo reciente de productos o servicios dirigidos a mipymes lideradas por mujeres, solo el 11% de las EIF ha implementado iniciativas de este tipo en los últimos tres años, con mayor presencia en los BAC, los BM y las empresas pequeñas y medianas. La oferta de programas de capacitación dirigidos a mujeres emprendedoras también es reducida. Apenas el 14% de las EIF cuentan con este tipo de iniciativas, con una mayor participación de los BM (20%), seguidos por los BAC (14%).
En relación con los programas de mentoría, asesoría o acompañamiento, el 16% de las EIF ofrece alguna iniciativa. De estas, un 11% de los programas están dirigidos exclusivamente a sus clientes, incluyendo un 13% de los BM, un 10% de las Asociaciones de Ahorros y Préstamos (AAyP) y un 7% de los BAC.
En términos de distribución empresarial, el 36% de las empresas corresponde a microempresas, el 32% a pequeñas empresas y el 31% a medianas empresas. A nivel regional, el Gran Santo Domingo concentra el 41% de las empresas, seguido por el Sur (25%), el Norte (17%), Santiago (10%) y el Este (7%), confirmando la centralización del emprendimiento femenino en las zonas metropolitanas y la necesidad de impulsar el desarrollo empresarial en territorios rurales.
Respecto al uso de productos financieros, predominan las cuentas de ahorro y corrientes, con una adopción del 59% y 54%, respectivamente. Les siguen las tarjetas de débito y crédito (26%). En menor proporción se registran los préstamos comerciales (11%) y los servicios de pago digital o billeteras electrónicas (6%).
Resultados
En materia de capacitación y resultados, el informe señala que el 16% de las EIF reporta mejoras en la gestión financiera de los emprendimientos, principalmente en los BM (27%) y las AAyP (10%). Además, un 7% identifica incrementos en las ventas y un 2% destaca el acceso a nuevos mercados como resultado de estas iniciativas.
No obstante, el documento advierte que la capacidad de las entidades para identificar y medir de manera sistemática estos impactos aún presenta desafíos.
Actualmente, solo el 25% de las EIF cuenta con indicadores que permiten identificar a las Mipymes lideradas por mujeres dentro de su cartera de clientes, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la disponibilidad de información desagregada por género. En este aspecto, los BM muestran un mayor nivel de avance (47%), seguidos por los BAC (21%) y las AAyP (10%).













