Durante los últimos años, el negocio de taxi en República Dominicana ha experimentado una transformación significativa impulsada por la llegada de plataformas digitales, cambios regulatorios y nuevas dinámicas de competencia.
Un sector que durante décadas operó bajo el modelo tradicional de sindicatos y centrales telefónicas hoy convive con aplicaciones móviles que han redefinido la forma de solicitar el servicio, establecer tarifas y generar ingresos para los conductores.
Las aplicaciones de transporte comenzaron a consolidarse en el país a finales de 2015, marcando un punto de inflexión en la movilidad urbana. Hasta entonces, el mercado estaba dominado exclusivamente por compañías tradicionales cuyos servicios se gestionaban mediante llamadas telefónicas para el despacho de unidades.
En ese esquema, el usuario solo conocía el color del vehículo y el número asignado a la unidad. Por razones de seguridad, era frecuente que los familiares solicitaran compartir una fotografía de la placa antes de iniciar el trayecto. Además, las condiciones de algunos vehículos no siempre eran óptimas; si el pasajero requería aire acondicionado o mayor comodidad, debía solicitarlo y pagar un costo adicional por un servicio denominado “confort”.
Sin embargo, con la entrada al mercado dominicano de empresas como Uber, inDrive y DiDi, el sistema comenzó a modernizarse. Aunque las compañías tradicionales continúan funcionando bajo el esquema de centrales telefónicas y sindicatos, han tenido que adaptarse progresivamente a las nuevas dinámicas digitales.
Aunque Uber, DiDi e inDrive compiten en el mismo mercado digital, sus cifras de descargas y su alcance internacional revelan niveles de posicionamiento distintos, determinados por el momento de entrada al mercado y la estrategia de expansión adoptada por cada plataforma.
En primer lugar, Uber, lanzada el 28 de octubre de 2010, se mantiene como la aplicación de transporte más descargada a nivel mundial, con más de 1,000 millones de descargas en Play Store. Su liderazgo responde a su condición de pionera en el servicio de transporte privado mediante aplicaciones móviles, lo que le permitió expandirse con rapidez y consolidar su marca en decenas de países. A esto se suma la diversificación de servicios y una constante actualización tecnológica que ha fortalecido su permanencia en el mercado.
Por otro lado, inDrive, disponible desde el 15 de mayo de 2015, supera los 100 millones de descargas. Aunque la cifra es relevante, se mantiene por debajo de Uber. Su crecimiento ha sido más focalizado en mercados emergentes y se apoya en una propuesta diferenciadora basada en la negociación directa del precio entre usuario y conductor. Sin embargo, su entrada posterior y una expansión internacional más limitada han incidido en su volumen de descargas.
Por su parte, DiDi, lanzada el 18 de abril de 2018, acumula más de 100 millones de descargas, ubicándose en una posición intermedia. Pese a ser la más reciente, ha logrado un crecimiento acelerado; no obstante, aún no alcanza el dominio global ni el nivel de reconocimiento de Uber.
Ingresos
En el plano local, la dinámica económica del sector se refleja en la experiencia de los conductores. Johonderly Rosario, con más de dos años trabajando en plataformas digitales, explicó a elDinero que operar en aplicaciones como Uber, DiDi e inDrive requiere disciplina y constancia, ya que, al tratarse de un trabajo independiente, el ingreso está sujeto directamente a las horas trabajadas.
Rosario precisó que en un buen día puede generar entre RD$3,500 y RD$4,000, mientras que en jornadas más bajas la cifra ronda los RD$2,500 y RD$3,000. En el caso de inDrive, detalló que la comisión es de 13% por viaje, lo que reduce la ganancia final, sumado al gasto de combustible.
Enfatizó que las aplicaciones han mejorado la rapidez del servicio en comparación con las antiguas centrales telefónicas, debido a que ahora los conductores reciben solicitudes cercanas a su ubicación.
Desde la óptica del consumidor, Mariana Illidge, usuaria frecuente de servicios de transporte por aplicación, afirmó que utiliza principalmente Uber Moto, servicio que emplea desde hace aproximadamente tres años.
Indicó que solicita viajes a diario, especialmente en horario universitario, ya que representa una alternativa rápida para sus traslados. Aunque reconoció que el precio es un factor relevante, “la seguridad es el elemento que más influye al momento de elegir una aplicación”, expresó.
Subrayó que las tarifas no siempre son justas, razón por la cual cambia de aplicación para encontrar diferentes precios.
Diferencias
Las plataformas han evolucionado hacia modelos que van más allá del traslado urbano tradicional. En ese sentido, Uber opera con el servicio estándar de viajes en automóvil y la modalidad Uber Moto, orientada a traslados en motocicleta a menor costo.
También incluye envíos de paquetes y es la única de las tres que integra formalmente un servicio de entrega de comida a través de Uber Eats. Sus tarifas se calculan según la demanda y la distancia y permite pagos en efectivo y con tarjetas de crédito y débito.
En el caso de inDrive, su modelo se caracteriza por la negociación directa del precio. Además del transporte urbano en automóvil, dispone de inDrive Moto, el servicio ciudad a ciudad, flete o carga para mercancías o mudanzas y la opción de entregas para envío de paquetes. En estas modalidades, el usuario propone el monto y el conductor decide si lo acepta o presenta una contraoferta. Sus métodos de pago son efectivo y transferencias.
Asimismo, DiDi ofrece Moto, servicio tradicional en automóvil y fija tu tarifa. Los precios se muestran previamente y los pagos son en efectivo o tarjeta.












