Los hechos del pasado ponen de manifiesto que, más que el desgaste por la prolongación de un mismo partido o gobernante en el poder, lo que provoca la derrota en las urnas es la economía y la división.
En 1978 el PRD llegó al poder, gobernó con Antonio Guzmán y Jorge Blanco dos períodos. Las diferencias internas en ese partido y la difícil situación económica provocaron su derrota en 1986. Luego, en 2000 el PRD retorna al poder, pero cuatro años después lo pierde por una crisis económica acompañada de diferencias internas.
En 2020 el PLD, luego de 16 años corridos en las gestiones de Leonel Fernández y Danilo Medina, sale del poder por una división interna que todavía impacta en su militancia, ahora en dos organizaciones políticas.
El PRM, que antes era el PRD, está en el poder desde 2020, pero se debe preparar para un 2028 retador. La oposición no se ve tan fuerte, pero su retención del poder dependerá de su unidad. Esperemos.











