El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito, reconoció este miércoles que producto de la burocracia en la solicitud de los permisos de extracción de minerales, empleados de esa institución piden dinero a las empresas o éstas tratan de sobornar.
Domínguez Brito declaró que en la actualidad sacar un permiso para una cantera resulta imposible por la burocracia establecida.
“Ni en dos años se saca ese permiso. La práctica es que lo solicitas y luego de manera provisional yo comienzo a darte tique y con esos tiques duras 10 años en ese proceso. Al final nos engañamos todos y no caminan las cosas bien”, criticó.
Anunció que entre de “hoy a mañana (jueves)” saldrá una nueva resolución que eliminará todas las burocracias para ese tipo de permisos, aunque aclaró que “no me refiero a lo básico, sino a reuniones e inspecciones que se repetían, a documentos duplicados, a gente que hacía y replicaba lo mismo, y vamos a buscar un método donde todos se junten en una mesa y ahí se tomen las decisiones”.
El funcionario advirtió a las empresas mineras que no van a empezar la extracción si no tienen su permiso y que se terminó el procedimiento de “que solicitas y duras tres o cuatro años con eso (los tique)”.
Al hablar en un desayuno-conversatorio, organizado por la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (Ecored), indicó que el principal requisito que está pidiendo el Ministerio es la reparación del daño provocado por la actividad minera.
“Si usted va a sacar material, en la medida que va destruyendo va reparando. No es que lo va a hacer dentro de tres o cuatro años, cuando la mina se acabe, sino que de manera gradual usted va friendo y comiendo, y nosotros supervisando”, manifestó el titular de Medio Ambiente.
Destacó que la oferta de la institución será rapidez en el permiso, poca burocracia, transparencia “y sobre todo, evitar, yo sé que a veces es difícil, que alguien del Ministerio le pida dinero y ojalá no hayan empresas que oferten dinero, porque el daño siempre viene de las dos cosas”.
Señaló, además, que a veces sucede al revés, “una empresa muy seria se la ponen difícil y a la vez se ve en la necesidad de dar dinero”.













