En un contexto de desaceleración económica, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, aseguró que el país logró cerrar el año con un desempeño “similar al promedio regional”, estimado en 2.2% según el Banco Mundial, y sin caer en recesión.
Durante declaraciones ofrecidas en el marco de la Rendición de Cuentas del presidente Luis Abinader en Noticias SIN, el funcionario defendió que, pese al menor dinamismo económico, la economía generó más de 100,000 empleos y mostró indicadores externos récord. “Fue un año de desaceleración económica, pero eso no significa que entramos en una recesión”, sostuvo Díaz.
El ministro enfatizó que la prioridad del Gobierno fue impulsar la inversión pública como mecanismo de recuperación. Según explicó, desde agosto se duplicó la ejecución mensual del gasto de capital, al pasar de aproximadamente RD$10,000 millones a más de RD$20,000 millones mensuales.
En términos del producto interno bruto (PIB), la inversión pública cerró en 2.6% del PIB, superior al 2.4% del año anterior y al 2.2% presupuestado. Díaz indicó que estas medidas se coordinan con el Banco Central y que ya muestran resultados. Citó que en enero la economía habría crecido 3.5%, según los datos disponibles.
Indicadores externos
El funcionario destacó que los indicadores externos registraron resultados históricos, con exportaciones cercanas a US$16,000 millones, remesas próximas a US$1,000 millones mensuales y un crecimiento sostenido del turismo, factores que, según afirmó, fortalecen el desempeño de la economía pese al contexto de desaceleración. “Hay razones para estar optimistas y los datos están ahí”, afirmó.
Inflación y reforma
Aunque reconoció que la inflación estuvo “un poco alta”, aseguró que se mantuvo dentro del rango meta. Uno de los datos más relevantes, según el ministro, es que el salario real aumentó por encima de la inflación y que, en algunos casos, el salario mínimo ya compensa la canasta básica, algo que, aseguró, no había ocurrido antes.
Sobre la posibilidad de una reforma fiscal en 2026, Díaz reiteró que el país arrastra un déficit estructural promedio de 3% del PIB durante los últimos 30 años, equivalente a más de RD$250,000 millones anuales, independientemente del partido gobernante.
Explicó que el año pasado se optó por no someter una reforma para aumentar ingresos, priorizando la recuperación económica a través de la inversión pública. No obstante, aseguró que el Gobierno está dispuesto a consensuar una eventual reforma, destacando que ya se implementó una regla fiscal para limitar el gasto público, se han fusionado instituciones y existe apertura para eliminar impuestos distorsionadores y aplicar medidas de facilitación económica. “Si llegamos a un acuerdo con la sociedad, entonces vamos a someter”, puntualizó.













