“Porque sin agua no hay agricultura. Sin bosques no hay ríos. Sin mares sanos no hay turismo. Y sin instituciones fuertes no hay protección ambiental posible’’. Con estas palabras, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, subrayó durante su rendición de cuentas la importancia de fortalecer la sostenibilidad ambiental como eje transversal del desarrollo nacional.
El mandatario informó que el país consolidó su liderazgo internacional al obtener más de US$4.1 millones provenientes de fondos asociados a programas de reducción de emisiones de carbono, convirtiéndose en el primer país del Caribe en acceder exitosamente a estos recursos. Asimismo, destacó la participación activa en conferencias globales sobre océanos y cambio climático, así como la consolidación de alianzas para combatir la contaminación por plásticos y enfrentar el impacto del sargazo.
Abinader explicó que estas acciones buscan proteger la biodiversidad, garantizar la seguridad hídrica y respaldar sectores productivos como la agricultura, el turismo y la pesca, asegurando que el crecimiento económico sea compatible con la sostenibilidad.
En materia energética, reconoció que el sistema eléctrico continúa siendo un reto, aunque aseguró que se han realizado inversiones importantes en el sistema de transmisión para mejorar su extensión y seguridad. Indicó que fueron contratadas compañías internacionales especializadas para fortalecer la estabilidad de una red cada vez más diversa y compleja.
Entre los principales avances mencionó la entrada en operación de la línea de transmisión 345 kV Montecristi–Santiago, que integra la generación de Manzanillo al sistema nacional y fortalece la región Norte. También destacó la modernización de la línea Cruce Ocoa–Ocoa y la conexión definitiva de Pedernales al sistema eléctrico nacional.
En el área de generación, informó que en 2025 se incorporaron 1,138 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado mediante 16 proyectos estratégicos, con una inversión privada superior a US$1,500 millones. De esa nueva capacidad, el 58% equivalente a 697 megavatios provino de energías renovables, principalmente solar y eólica, mientras que 438 megavatios correspondieron a generación térmica eficiente, en su mayoría a gas natural.
El presidente destacó que la capacidad instalada pasó de 4,921 megavatios en 2020 a 7,120 megavatios en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 45%. La capacidad solar y eólica se cuadruplicó, superando los 2,000 megavatios y elevando su participación del 11% al 29% del total instalado.
Además, anunció la entrada en funcionamiento de nuevas plantas como Energía 2000, San Felipe I y Manzanillo I y II, así como proyectos de almacenamiento en baterías y el primer sistema de hidrobombeo del país en Sabaneta, provincia San Juan, además del avance en la construcción de presas como Guayubín, Guaigüí y La Gina en Baní.













