El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, manifestó preocupación al señalar que más del 75% de los 130,000 empleos formales anunciados durante la rendición de cuentas fueron generados por el sector público, advirtiendo que este esquema podría traducirse en mayores niveles de endeudamiento y presión fiscal.
En un video publicado en su red social de Instagram, Fernández reaccionó al discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader y sostuvo que el crecimiento del empleo debe estar impulsado principalmente por el sector privado, al que definió como el verdadero motor de generación de riqueza y empleos bien remunerados. “Allí lo que se aplaudía es que ahora tenemos un Estado más grande, que solo podrá cumplir esos compromisos con nuevas deudas y nuevos impuestos”, indicó.
El legislador aseguró que escuchó “con atención y respeto” la alocución presidencial, pero afirmó que, como parte de su rol de fiscalización, decidió contrastar el discurso oficial con la situación que enfrentan los ciudadanos.
“En lugar de limitarme a hacer oposición, preferí salir a escuchar a quienes viven la realidad que no siempre aparece en los discursos”, expresó. Asimismo, aseguró que encontró más preguntas, incertidumbre y desconfianza que respuestas.
Fernández planteó que resulta contradictorio hablar de avances económicos cuando la tasa de morosidad bancaria se ha duplicado en los últimos dos años. “No es una tarjeta para darse un gusto. Es literalmente cogiendo ‘fiao’ para sobrevivir”, dijo.
El senador subrayó que, según datos oficiales, los alimentos registraron el mayor aumento entre los bienes y servicios, con una inflación de 8.2%. “La funda del súper va cada vez más vacía con el mismo dinero”, expresó. También indicó que más de la mitad de los dominicanos ha tenido que reducir la cantidad o calidad de su alimentación, mientras que seis de cada diez cubren sus gastos básicos endeudándose porque sus ingresos no les alcanzan.
Sobre el desempeño económico, recordó que el crecimiento del producto interno bruto en 2025 fue de 2.1%, uno de los más bajos de las últimas décadas fuera de periodos de crisis externas. Señaló que el país pasó de estar entre los de mayor expansión en la región a ubicarse entre los de menor crecimiento.
Asimismo, puso en duda la viabilidad del proyecto Meta RD 2036, que busca duplicar el tamaño de la economía en poco más de una década. Explicó que para lograrlo se requeriría un crecimiento sostenido cercano al 6% anual, mientras que las proyecciones actuales rondan el 3.8%, lo que implicaría extender considerablemente los plazos planteados inicialmente.
También cuestionó las prioridades del Gobierno al referirse a proyectos de alto perfil. “No es malo pensar en tener una base aeroespacial y lanzar cohetes desde Pedernales; lo criticable es que primero no se resuelvan los apagones, porque la calidad de vida de los dominicanos depende más de energía constante y estable que del lanzamiento de cohetes al espacio”, manifestó.
Además, señaló que el país vive una paradoja: “Entran dólares, se anuncian inversiones, se habla bonito, pero en muchos hogares la angustia crece más”. A su juicio, mientras el Gobierno presenta cifras positivas, en la vida cotidiana los ciudadanos siguen enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades básicas.













