La coyuntura de un entorno internacional de incertidumbre que ha de provocar incrementos en precios, principalmente del petróleo y otras materias primas de producción, puede que resulte en una oportunidad para el Gobierno en la dirección de tomar medidas difíciles que, dadas las circunstancias, la sociedad estaría en disposición de aceptar.
Ya lo vimos con el reciente incremento de RD$5.00 al galón de los tipos de gasolina y de gasoil. La población parece haberlo aceptado con resignación, entendiendo que es el resultado de los efectos de la guerra en Medio Oriente.
Así, es preciso tener cuidado, pues las autoridades pudieran aprovechar para tomar otras medidas, tal vez no necesarias ni justificables por la situación actual, que pueden terminar perjudicando el bolsillo de los consumidores por tiempo indefinido, incluso, más allá de la superación de esta situación, que se sabe, es de coyuntura, por lo tanto temporal. No olvidemos eso.











