Francia celebró este martes las conversaciones iniciadas entre Estados Unidos y Cuba para lograr una “estabilización” de la situación en la isla y subrayó la importancia de que La Habana dé muestras de buena voluntad, especialmente en materia de derechos humanos y apertura económica.
Así lo expresó en la Asamblea Nacional el ministro delegado de Europa y Asuntos Exteriores, Nicolas Forissier, en respuesta a una consulta del diputado macronista Frantz Gumbs sobre la posición de París frente a la crisis cubana.
Forissier recordó que Francia lleva desde 1992 solicitando de forma ininterrumpida en Naciones Unidas el levantamiento del embargo a Cuba y defendió el diálogo como vía para favorecer la estabilización del país.
El ministro describió la situación en la isla como de “asfixia económica”, que afecta a toda la población de manera indiscriminada y puede tener consecuencias para la estabilidad de la región del Caribe, donde Francia cuenta con territorios.
En ese sentido, insistió en que las conversaciones deben ser “constructivas”, pero también “exigentes”, y reiteró que es necesario que Cuba realice gestos en materia de derechos humanos y reformas económicas.
Asimismo, destacó que la situación en la isla está siendo seguida de cerca en el marco de la presidencia francesa del G7, con diversas iniciativas e intercambios en curso.
En cuanto a la ayuda humanitaria, Forissier señaló que Francia está dispuesta a apoyar, dentro de sus posibilidades, las iniciativas lideradas por la ONU y las respuestas a los llamamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).












