El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este martes con acabar con “toda una civilización” a pocas horas de que expire el ultimátum para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz, en una jornada marcada por intensos bombardeos y una intensa actividad diplomática.
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra territorio iraní, incluyendo la estratégica isla de Jarg, principal terminal petrolera del país. En respuesta, Irán atacó el complejo petroquímico saudí de Jubail, uno de los mayores del mundo.
A medida que se acerca el vencimiento del plazo, fijado para las 00:00 GMT, la Casa Blanca desmintió especulaciones sobre un posible uso de armas nucleares, tras las declaraciones de Trump, quien aseguró en su red social que “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, aunque afirmó no desear ese escenario.
En Irán, la población vive horas de tensión ante la posibilidad de nuevos ataques. La Guardia Revolucionaria advirtió que, si Estados Unidos cumple sus amenazas de atacar infraestructuras clave como plantas eléctricas y puentes, la respuesta iraní irá “más allá de la región”.
Miles de ciudadanos se manifestaron formando cadenas humanas para proteger instalaciones estratégicas. En Teherán, cientos de personas se concentraron frente a la central eléctrica de Damavand, la mayor del país.
En el frente diplomático, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, expresó su esperanza de recibir una respuesta de Irán antes de que venza el ultimátum. Desde Budapest, junto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, afirmó que Washington espera una respuesta “positiva o negativa”, pero definitiva.
Por su parte, el embajador iraní en Pakistán, Reza Amiri Moghaddam, aseguró que los esfuerzos de mediación se encuentran en una fase “crítica y sensible”, mientras que Catar pidió un acuerdo rápido, insistiendo en que los países del golfo deben participar en cualquier solución.
En el plano militar, los ataques se intensificaron. Misiles estadounidenses impactaron en múltiples puntos de la isla de Jarg, mientras que Israel bombardeó al menos ocho puentes en ciudades como Teherán, Karaj, Tabriz, Kashan y Qom, además de infraestructuras ferroviarias. También se reportaron daños en una sinagoga en la capital iraní.
Los bombardeos han dejado al menos 33 muertos, incluidos cinco niños, solo en la jornada de este martes, según fuentes locales.
En represalia, Irán lanzó misiles y drones contra el complejo petroquímico de Jubail, en Arabia Saudí, causando daños significativos en instalaciones vinculadas a empresas internacionales.
El conflicto también se ha extendido a otros escenarios. En Líbano, Israel bombardeó infraestructuras clave, incluyendo puentes sobre el río Litani y una mezquita en el sur del país. La violencia ha provocado el desplazamiento de unas 230,000 personas hacia Siria, según datos de Acnur, mientras el número de víctimas mortales supera las 1,500.
En medio de la escalada, el grupo proiraní Kataib Hizbulá anunció la liberación de la periodista estadounidense Shelly Kittleson, secuestrada en Bagdad días atrás.
Por otro lado, China y Rusia vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que buscaba garantizar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz y exigía a Irán el cese de ataques contra buques comerciales.
La jornada concluye con una elevada incertidumbre global ante el inminente vencimiento del ultimátum, que podría marcar un punto de inflexión en uno de los conflictos más tensos de los últimos años.









