Cualquier plan para introducir un peaje para transitar por el Estrecho de Ormuz, como plantea Irán, no tiene base legal, reiteró este lunes la Organización Marítima Internacional (OMI).
La libertad de navegación “no es negociable” y ningún país tiene derecho a obstruir el tráfico en un paso de navegación internacional como Ormuz, dijo en una rueda de prensa desde la sede de la agencia marítima de la ONU en Londres su secretario general, el panameño Arsenio Domínguez.
Aunque Teherán aseguró el pasado jueves que los primeros pagos de peajes cobrados a buques por transitar en Ormuz empezaban a ser depositados en el Banco Central del país, Domínguez insistió en que “no hay base legal para introducir ningún impuesto, ni peajes, ni costes para la navegación internacional”.
El secretario general de la OMI comentó que cualquier solución una vez finalice el actual conflicto, que está a punto de cumplir su segundo mes, implica reiniciar las operaciones en Ormuz de la misma forma que antes del inicio de la guerra “y eso significa sin peajes”.
En declaraciones a EFE, Domínguez comentó que la principal preocupación de la OMI siguen siendo los cerca de 20,000 marineros a bordo de 2,000 buques que todavía se encuentran atrapados en este paso estratégico.
“Mientras más se extienda este conflicto, más preocupa su salud mental, la fatiga y la provisión de lo que sea necesario para que puedan seguir subsistiendo. Desde agua o comida, asimismo como combustible para que los buques estén de una forma segura”, agregó el diplomático panameño, que agradeció la labor de los países del Golfo a la hora de suministrar estas provisiones.
Domínguez añadió que han recibido más información sobre posibles minas en la región, por lo que, una vez finalice la guerra, será necesario hacer una evaluación y una limpieza para garantizar la seguridad de los buques y los marineros.
En esta línea, recibió con satisfacción la denominada “misión multinacional” liderada por el Reino Unido y Francia, junto a al menos una docena de países, que pretenden enviar efectivos militares para ayudar a salvaguardar la libertad de navegación y el desminado de Ormuz, e invitó a otras naciones a tomar acciones “proactivas”.












