La producción de tomate en República Dominicana mantiene un crecimiento sostenido, impulsado por el desarrollo del cultivo bajo ambiente protegido y el dinamismo de las exportaciones, especialmente del tomate cherry.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, la producción acumulada de tomate bajo invernadero alcanzó los 648,214 quintales entre enero y octubre de 2025, lo que refleja la consolidación de este sistema productivo. En el país operan alrededor de 3,000 productores que cultivan más de 70,000 tareas en zonas como Peravia, la Línea Noroeste, Constanza, Jarabacoa, La Vega, Santiago y San Juan. Una parte importante de esta producción se realiza en ambientes controlados, lo que permite mejorar la calidad y eficiencia del cultivo.
Además, este desempeño responde, en parte, a las condiciones climáticas que requiere la hortaliza. El tomate se desarrolla mejor en climas cálidos, con temperaturas nocturnas entre 15 y 18 °C y diurnas entre 24 y 25 °C, siendo 21 °C el punto ideal para la floración. Aunque tolera el calor, temperaturas por debajo de los 8 °C pueden detener su crecimiento, lo que explica la importancia del uso de invernaderos en la producción nacional.
Auge del tomate cherry
En este contexto, el tomate cherry ha ganado terreno tanto en producción como en exportación. Durante 2025 se enviaron 12,777,600 libras hacia Estados Unidos, mientras que en 2026 la cifra ya alcanza 4,794,600 libras.
Este crecimiento se relaciona con la expansión de los invernaderos, especialmente en la región sur, donde este modelo ha permitido mantener una oferta más estable. La producción de tomate cherry se ha diversificado, destinando entre un 10% y un 20% al mercado local, mientras la mayor parte se orienta a la exportación.
A nivel interno, el tomate ocupa un lugar esencial en la gastronomía dominicana debido a su versatilidad, ya que forma parte de una amplia variedad de platos, desde ensaladas hasta guisos y salsas, lo que lo convierte en un ingrediente básico en la dieta diaria.
Azua lidera la producción nacional
Datos del ministerio de agricultura indican que la provincia de Azua se ha consolidado como el principal polo productivo, aportando cerca del 80% del tomate que se consume en el país y generando un volumen de negocios que supera los 800 millones de pesos anuales.
Este liderazgo ha dinamizado la economía local, con la generación de empleos y el fortalecimiento de la agroindustria. Parte de la producción se destina a la elaboración de derivados como pasta, kétchup, conservas y vinagre, productos que se comercializan tanto en el mercado dominicano como en el haitiano, ampliando así el alcance económico del cultivo.












