La economía dominicana entra a la segunda mitad de 2026 enfrentando un escenario internacional “sumamente complejo”, marcado por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, el aumento del petróleo y una presión creciente sobre la inflación y las tasas de interés, según advirtió el economista Bernardo Fuentes, quien además es segundo vicepresidente de Estudios Económicos del Banco BHD.
Durante el Foro Económico Perspectivas Económicas 2026: Recuperando el crecimiento cuando el mundo frena, realizado en el hotel El Embajador, Fuentes planteó que el nuevo conflicto geopolítico agrega presión adicional a una economía global que ya venía afectada por varios años de incertidumbre internacional.
“Los últimos seis años han sido años bastante complejos a nivel mundial”, afirmó, al recordar que todavía persisten los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Israel y la crisis haitiana, a lo que ahora se suma la tensión en Medio Oriente.
El principal riesgo inmediato, explicó, proviene del petróleo. Según indicó, tras la escalada militar el barril pasó de niveles cercanos a US$60 hasta ubicarse entre US$90 y US$110, alcanzando rangos similares a los registrados durante la invasión rusa a Ucrania.
Para República Dominicana, el impacto es particularmente sensible debido a su condición de importador neto de combustibles.
“Hay algunos países de la región que producen petróleo y son beneficiados por esta situación; nosotros netamente tenemos un impacto negativo”, sostuvo.
Fuentes señaló que una de las mayores preocupaciones es que el aumento del petróleo ya comenzó a trasladarse a la inflación estadounidense. Indicó que en Estados Unidos la inflación volvió a ubicarse cerca del 3%, alejándose de la meta de 2% de la Reserva Federal.
Ese comportamiento modificó completamente las expectativas del mercado sobre las tasas de interés internacionales.
A inicios de año, explicó, existía consenso de que la Reserva Federal reduciría tasas en dos ocasiones durante 2026. Sin embargo, tras el deterioro del escenario internacional, “ya no se espera ni un solo recorte”.
“Ahora mismo el mercado le está apostando a que las tasas van a seguir igual hasta básicamente todo el 2027”, afirmó.
El cambio tiene implicaciones directas para República Dominicana, debido a la influencia que las tasas estadounidenses ejercen sobre el mercado financiero local.
“Se tenía esperanza de que, si las tasas internacionales seguían bajando, pudieran seguir bajando acá. Eso cambió radicalmente”, indicó.
El economista añadió que el panorama local se complica porque el país llega a esta coyuntura con una inflación ya cercana al techo del rango meta establecido por el Banco Central.
“La inflación viene más hacia el tope de la meta desde finales del año pasado”, explicó.
Ante ese contexto, sostuvo que el Banco Central enfrenta un escenario particularmente delicado: controlar la inflación sin afectar excesivamente el crecimiento económico.
Aunque los manuales tradicionales recomendarían aumentar tasas para contener presiones inflacionarias, Fuentes considera que las autoridades probablemente optarán por tolerar temporalmente una inflación por encima del rango meta para evitar un mayor impacto sobre la actividad económica.
“Probablemente tendremos un Banco Central que no trate de subir tanto la tasa y que más bien aceptemos vivir con una inflación por encima de la meta durante algunos meses”, dijo.
A pesar de las presiones, el ejecutivo del BHD señaló que el país mantiene varios elementos favorables que reducen el riesgo de una crisis cambiaria o financiera.
Entre ellos destacó el desempeño de los sectores generadores de divisas, particularmente remesas, turismo e inversión extranjera, así como el fortalecimiento de las reservas internacionales.
Según explicó, el Banco Central acumula cerca de US$16,000 millones en reservas, equivalentes a aproximadamente seis meses de importaciones y cerca de 12% del producto interno bruto (PIB).
“Es difícil pensar que el tipo de cambio se le vaya de la mano al Banco Central”, afirmó.
Incluso señaló que durante la pandemia el país perdió cerca de US$4,000 millones en reservas y aun así logró recuperarlas rápidamente.
En ese sentido, indicó que el comportamiento reciente del dólar, que incluso ha mostrado cierta apreciación del peso, responde en parte al fortalecimiento de esas variables externas y a mayores controles regulatorios en el mercado cambiario.
Sin embargo, aclaró que hacia el cierre de año se espera una depreciación moderada de la moneda, aunque descartó escenarios de inestabilidad severa.
Fuentes también adelantó que el Banco BHD revisará sus proyecciones económicas para este año, luego de que varios de los supuestos planteados a finales de 2025 dejaran de cumplirse.
Originalmente, la entidad proyectaba un crecimiento económico cercano al 4%. Ahora, dijo, “luce que va a ser menos de ahí”.
Además, señaló que la inflación probablemente cerrará el año por encima del rango meta y que las tasas continuarán bajo presión. “El escenario cambió”, concluyó.







