El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) comenzó este jueves con una bajada de un 0.61%, hasta los US$100.4 el barril, cuando los inversores analizan los últimos datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que recortó ayer su previsión de demanda.
A las 9:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI, el crudo que se usa de referencia en EE.UU., restaban 0,62 dólares con respecto al cierre del día anterior.
La producción de petróleo de la OPEP, golpeada por la guerra de Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, continuó cayendo hasta mediar en abril los 18.98 millones de barriles diarios (mbd), casi un 34% menos que el bombeo del mes de febrero.
La pérdida acumulada por el cartel de doce países desde el inicio de la guerra en Irán, el 28 de febrero, es de 9.67 mbd, según las cifras publicadas el miércoles por la OPEP en su informe mensual, calculadas por varios institutos independientes.
Se trata de un desplome récord del bombeo conjunto, superior al recorte histórico puesto en marcha voluntariamente por la organización hace seis años para frenar el hundimiento de los ‘petroprecios’ causados por la crisis derivada de la pandemia de covid.
En su informe The Sevens Report, el analista Tom Essaye destaca hoy que “el estancamiento de las negociaciones sobre el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, incluyendo las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó la última propuesta de paz iraní de basura el martes por la noche, provocó un repunte en los futuros del petróleo”.
“Sin embargo, la esperanza de que el viaje de Trump a China para reunirse con el presidente Xi se interpretara como un paso hacia un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, disipó parte del temor geopolítico del mercado”, añade Essaye.












