De acuerdo con las Estadísticas del Sector Externo Armonizadas (ESEA), la balanza de pagos de la región CARD registró al cierre de 2025 un superávit de US$6,513.4 millones (1.4% del PIB regional en 2025), en contraste con los déficits observados en 2023 (US$1,222.6 millones) y 2024 (US$1,628.6 millones). Este resultado representa una mejoría interanual de US$8,142.0 millones.
Este resultado estuvo impulsado principalmente por dos factores: el crecimiento sostenido de las remesas familiares y el incremento de las exportaciones de bienes, que crecieron un 14.5% respecto al año anterior.
Las remesas familiares se consolidaron como la principal fuente de divisas de la región, con flujos especialmente elevados hacia Guatemala (US$25,449.1 millones), Honduras (US$12,297.3 millones), República Dominicana (US$11,866.3 millones) y El Salvador (US$10,071.6 millones). En términos del tamaño de las economías receptoras, las remesas representaron el 31.1% del PIB de Honduras, el 27.4% del PIB de El Salvador y el 20.6% del PIB de Guatemala, evidenciando su importancia estructural para el financiamiento externo de estos países.
Así mimso, la inversión extranjera directa (IED) en la región totalizó US$11,246.8 millones, con Costa Rica y República Dominicana concentrando más de dos tercios del total regional, con US$5,121.8 millones y US$5,032.8 millones, respectivamente. Un resultado particularmente destacado fue la acumulación de activos de reserva, que ascendió a US$16,617.0 millones al cierre de 2025, el mayor flujo anual positivo de la serie histórica, y muy superior a los US$3,500.0 millones registrados en 2024. Guatemala realizó el mayor aporte (US$7,404.3 millones), seguida por Costa Rica (US$2,684.8 millones) y Nicaragua (US$2,166.0 millones).













