América Latina y el Caribe inició 2026 con una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, al registrar que el 66% de la electricidad generada en enero provino de fuentes renovables, según el más reciente Informe Mensual de Generación Eléctrica publicado por la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).
El reporte indica que la región produjo 171 teravatios-hora (TWh) durante enero, equivalente a un crecimiento de 9.6% respecto al mes anterior, impulsado principalmente por una mayor disponibilidad de recursos hidroeléctricos tras la reducción de las restricciones hidrológicas que afectaban varios sistemas eléctricos regionales.
La recuperación de la generación hidroeléctrica permitió optimizar la operación de los sistemas energéticos, reduciendo parcialmente la necesidad de recurrir a centrales térmicas de mayor costo y ejerciendo presión a la baja sobre los costos marginales de producción eléctrica.
De acuerdo con el informe, la hidroelectricidad se mantuvo como la principal fuente de generación de la región, aportando 44.5% de toda la electricidad producida durante el período analizado.
Gas natural
A pesar del predominio renovable, los combustibles fósiles representaron 31.3% de la generación regional, mientras que el gas natural aportó 23.8% de toda la electricidad producida.
Según Olade, este combustible continúa siendo el principal recurso flexible para acompañar la operación de sistemas con alta penetración de energías renovables, permitiendo responder a variaciones de demanda, respaldar la estabilidad de las redes y suministrar servicios auxiliares esenciales para la operación del sistema eléctrico.
El informe destaca que el papel del gas natural adquiere mayor relevancia en un contexto donde las fuentes renovables variables continúan ampliando su participación dentro de las matrices energéticas de la región.
Energía solar y eólica
Las estadísticas también reflejan algunos de los desafíos asociados a las energías renovables. Durante enero, la generación solar disminuyó 30% respecto a diciembre de 2025, mientras que la producción geotérmica cayó 36% y la eólica retrocedió 11%.
Para los analistas de Olade, estos resultados evidencian la necesidad de contar con tecnologías capaces de responder rápidamente a la variabilidad de los recursos renovables y garantizar la estabilidad operativa de las redes eléctricas.
La organización considera que la integración de fuentes renovables requiere una combinación equilibrada entre recursos de generación variable y tecnologías capaces de suministrar energía de forma continua cuando las condiciones climáticas reducen la producción.
Aun así, al comparar el desempeño con enero del año anterior, la generación eléctrica regional registró un crecimiento más moderado de 1.2%.
La expansión estuvo liderada por la hidroelectricidad, que aportó 10.8 TWh adicionales, compensando la reducción observada en la generación solar, la cual restó 11.2 TWh a la producción total del sistema regional.
Países
El informe sitúa a América Latina y el Caribe entre las regiones con mayor participación renovable del planeta. Doce de los 27 países miembros de Olade superaron el promedio regional de participación renovable durante enero.
Paraguay encabezó la clasificación con una matriz eléctrica 100% renovable, seguido por Costa Rica (97.8%), Uruguay (96.5%), Ecuador (91.6%), Belice (90.9%), Colombia (88.7%), Brasil (88.5%) y Venezuela (87.7%). República Dominicana no aparece en la lista.
Según el análisis de la organización, estos resultados reflejan un modelo energético cuya estabilidad depende cada vez más de la combinación entre generación hidroeléctrica, respaldo flexible mediante gas natural y la expansión continua de fuentes renovables no convencionales.
Para Olade, esta coexistencia entre tecnologías renovables y recursos de respaldo seguirá siendo determinante para garantizar la confiabilidad, sostenibilidad y competitividad de los sistemas eléctricos de América Latina y el Caribe durante los próximos años.













