República Dominicana registra un aumento acumulado promedio de 15.6% en los precios de los principales combustibles desde el inicio de la crisis petrolera internacional, una variación que representa cerca de la mitad del promedio observado en América Latina, según afirmó este jueves el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.
El funcionario presentó los datos durante una exposición sobre las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar el impacto económico del aumento de los precios internacionales del petróleo.
De acuerdo con las cifras mostradas, el incremento promedio de los combustibles en América Latina ronda el 30%, mientras que en República Dominicana el ajuste ha sido menor debido a la política de subsidios implementada por el Estado para amortiguar el impacto sobre consumidores y sectores productivos.
Los datos oficiales indican que la gasolina prémium acumula un aumento de 15.5%, la gasolina regular de 12.8%, el gasoil óptimo de 18.6% y el gasoil regular de 15.6%. En tanto, el gas licuado de petróleo (GLP) se ha mantenido sin variaciones respecto a los niveles previos al inicio de la crisis.
Díaz explicó que el Gobierno ha procurado evitar que los incrementos internacionales se reflejen completamente en el mercado local, una estrategia que, según dijo, ha contribuido a contener las presiones inflacionarias.
El ministro señaló que la respuesta oficial ha estado guiada por tres objetivos: preservar la estabilidad macroeconómica, amortiguar el impacto local del aumento de los precios internacionales y evitar una reducción de la inversión pública que afecte el crecimiento económico.
No obstante, advirtió que mantener los subsidios implica una presión creciente sobre las finanzas públicas. Según las estimaciones presentadas, el Estado ha destinado más de RD$20,000 millones para subsidiar los combustibles durante este año.
Las proyecciones oficiales indican que, si el precio del petróleo de Texas (WTI, siglas en inglés) se mantiene entre US$90 y US$100 por barril durante el resto de 2026, el costo total de los subsidios podría ubicarse entre RD$37,398 millones y RD$51,581 millones.
Durante la presentación, Díaz sostuvo que los subsidios han evitado una inflación mayor en la economía dominicana, aunque reconoció que el encarecimiento del petróleo genera efectos inevitables sobre variables como los precios, el crecimiento económico y el déficit fiscal.
“La clave es buscar un balance entre estas variables que sea social y políticamente viable”, expresó.
El funcionario agregó que el Gobierno trabaja en una mayor focalización de las ayudas para concentrar los recursos públicos en los sectores más vulnerables y reducir gradualmente la dependencia de subsidios generalizados.
Según explicó, la estrategia busca combinar responsabilidad fiscal con protección social en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
Según explicó, la estrategia oficial contempla avanzar gradualmente hacia una mayor focalización de los subsidios para concentrar los recursos públicos en los sectores más vulnerables y reducir la dependencia de ayudas generalizadas.












