Las señales que envía el mercado eléctrico son determinantes para la toma de decisiones de inversión en nuevos proyectos de generación, debido a que estas iniciativas requieren años de planificación, análisis y estructuración antes de entrar en operación.
Así lo expresó Armando Rodríguez, ejecutivo principal (CEO) de Seaboard, durante su participación en el panel “Energía después del shock: costos, resiliencia y adaptación empresarial”, celebrado en el foro “Visión de Negocios 2026: Después del shock: riesgos, reacomodos y oportunidades”, organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr).
Explicó que los proyectos de generación eléctrica suelen desarrollarse con varios años de anticipación, por lo que requieren una evaluación constante de factores como la demanda, los costos, las tecnologías disponibles y las perspectivas del mercado.
Rodríguez señaló que Seaboard opera principalmente bajo el mercado spot (sin contrato), por lo que las señales de precios resultan fundamentales para anticipar tendencias y determinar futuras inversiones.
Indicó que la empresa desarrolló una planta dual de 108 megavatios que opera con fuel oil y gas natural, una decisión que estuvo vinculada a la llegada del gas natural al país a principios de los años 2000. Posteriormente, construyó una segunda planta de ciclo combinado alimentada completamente con gas natural. Ambas instalaciones operan sobre barcazas en la margen occidental del río Ozama, en la capital.
Precisó que este tipo de proyectos demanda largos procesos de negociación y planificación, por lo que la decisión de inversión suele tomarse alrededor de cuatro años antes de la entrada en operación de las instalaciones.
El CEO de Seaboard, destacó que el éxito de los proyectos depende de contar con una adecuada inteligencia de mercado para evaluar cómo evoluciona la demanda, cuáles son los costos de generación y qué tecnologías podrían dominar el sector en los próximos años.
Añadió que una parte fundamental del proceso consiste en contar con asesoría legal especializada, tanto local como internacional, para negociar contratos de suministro de gas, financiamiento, adquisición de equipos y demás acuerdos vinculados al desarrollo de los proyectos.
Según Rodríguez, los contratos de suministro de combustible, financiamiento, operación y mantenimiento deben estructurarse de manera coordinada, ya que el avance de una negociación puede depender del cierre de otras para garantizar la viabilidad integral del proyecto.
También señaló que la logística constituye un factor clave, debido a que las plantas flotantes de la empresa son fabricadas en astilleros de Asia y posteriormente transportadas hasta República Dominicana, un proceso que requiere planificación anticipada y acuerdos previos para evitar contratiempos derivados de las condiciones de los mercados internacionales.
“Es un proceso de mucha planificación”, sostuvo al referirse a los desafíos que implica desarrollar infraestructura energética en un contexto internacional marcado por cambios tecnológicos y variaciones en los mercados.
Al abordar el papel del gas natural y los sistemas de almacenamiento, indicó que Seaboard cuenta con aproximadamente 10 megavatios de capacidad en baterías integradas a sus operaciones, una tecnología que permite ofrecer mayor flexibilidad al sistema eléctrico.
Expuso que estos sistemas facilitan operar las plantas a niveles óptimos de despacho mientras se atienden requerimientos específicos del sistema sin reducir la generación de energía.
Asimismo, señaló que los sistemas de almacenamiento desempeñan un papel cada vez más importante para garantizar la rentabilidad de los proyectos y favorecer nuevas inversiones en el sector.
Además, consideró necesario revisar los mecanismos de compensación por potencia firme, al señalar que este esquema fue establecido con la Ley General de Electricidad en 2001 y que, desde entonces, los costos asociados al sector eléctrico y al equipamiento de generación han registrado incrementos significativos.
Indicó que, además de los equipos de generación, las empresas deben asumir inversiones adicionales en sistemas de baterías, ciberseguridad, capacitación de personal y otros componentes tecnológicos que forman parte de las exigencias actuales del sector.
A su juicio, una compensación adecuada es necesaria para promover la reinversión de capital y garantizar la permanencia de inversionistas de largo plazo en la industria eléctrica.
Advirtió que una compensación insuficiente podría limitar la llegada de nuevas inversiones y afectar la permanencia de plantas que operan en el mercado spot, en momentos en que la demanda energética continúa creciendo y requiere capacidad adicional para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.









