Las suspensiones de clases registradas durante el año escolar 2025-2026 han generado un impacto educativo estimado en RD$4,471 millones, de acuerdo con datos presentados por Acción Empresarial por la Educación (Educa), que advierte sobre las consecuencias económicas y académicas de las interrupciones recurrentes de la docencia en República Dominicana.
La organización informó que cada día lectivo suspendido representa un costo aproximado de RD$883 millones en valor educativo no impartido, una estimación calculada a partir del presupuesto ejecutado por el Ministerio de Educación para 2025, ascendente a RD$304,932.7 millones, y del calendario oficial de 191 días de clases aprobado por el Consejo Nacional de Educación.
Durante el presente año escolar se han registrado 1,384 horas de clases perdidas y 61 días lectivos afectados por 55 convocatorias de suspensión que impactaron a 7,921 centros educativos públicos y semioficiales en las 18 regionales educativas del país.
Los datos muestran además que el 31.9% de los días lectivos transcurridos durante el período escolar ha registrado algún tipo de interrupción o afectación de la docencia, una situación que, según Educa, compromete la efectividad de la inversión pública destinada al aprendizaje de los estudiantes.
Las principales causas de suspensión corresponden a eventos meteorológicos, que representan el 24.5% de las incidencias registradas, y a paros y huelgas sindicales, responsables del 25%. También figuran celebraciones y festividades locales (17%), asambleas docentes (8%), congresos y actividades académicas (7%), problemas de infraestructura escolar (6%), falta de servicios básicos (2%) y procesos de fumigación, saneamiento y actividades electorales (1% cada uno).
La organización señaló que las pérdidas de tiempo escolar responden a una combinación de factores climáticos, administrativos, laborales y estructurales que requieren respuestas diferenciadas para garantizar la continuidad de la enseñanza.
En términos territoriales, la Regional 05 de San Pedro de Macorís encabeza la lista de las más afectadas, con 18 días de clases perdidos, equivalentes al 9.4% del año escolar. Le siguen las regionales de Santo Domingo, San Juan de la Maguana, San Francisco de Macorís, San Cristóbal, Higüey y Cotuí.
Durante la presentación de los resultados, la directora ejecutiva de Educa, Yahaira Sosa Machado, afirmó que detrás de cada jornada sin docencia existe una pérdida de oportunidades para miles de estudiantes y un menor retorno de la inversión realizada por el Estado en educación.
“Cuando observamos que 1,384 horas de clases se han perdido en un solo año escolar, que más de 7,900 centros han resultado afectados y que el valor educativo comprometido supera los RD$4,471 millones, comprendemos que la continuidad de la docencia no es un tema administrativo; es un tema de derechos, de equidad y de desarrollo nacional”, expresó.
Las cifras fueron dadas a conocer junto al lanzamiento del Monitor del Impacto Económico de la Suspensión de Clases, una plataforma desarrollada por Educa en colaboración con el Foro Socioeducativo, la Federación de las Apmae y Fe y Alegría, que permite cuantificar en tiempo real el costo educativo y económico de las interrupciones de la docencia en las distintas regionales del país.
La herramienta incorpora un sistema georreferenciado para identificar las incidencias por territorio y un mecanismo de reporte ciudadano mediante el cual directores, docentes, familias y miembros de las comunidades educativas pueden informar sobre suspensiones de clases y otras afectaciones.
Educa destacó que el indicador no busca medir una pérdida fiscal directa, sino visibilizar el valor de los recursos públicos que el país destina diariamente a generar aprendizaje y alertar sobre la necesidad de proteger el tiempo efectivo de enseñanza como condición fundamental para mejorar la calidad educativa y los resultados académicos.













