Cerrar las brechas de género en la participación laboral podría generar aumentos del producto interno bruto (PIB) de entre un 15% y un 20% en muchas economías, según el informe “La Mujer, la Empresa y el Derecho 2026”, elaborado por el Grupo Banco Mundial, el cual asegura que los mayores beneficios se registrarían en las regiones donde la participación femenina en el mercado laboral continúa siendo más limitada.
Aunque en los últimos años se ha evidenciado una mayor incorporación de las mujeres a la fuerza laboral, el estudio advierte que todavía persisten barreras legales, institucionales y sociales que restringen su acceso a las oportunidades económicas.
El análisis comprende datos de 190 economías y examina cómo los marcos legales y normativos inciden en las oportunidades económicas de las mujeres en 10 áreas clave, entre ellas la remuneración, la propiedad de activos, el emprendimiento, el cuidado infantil y la protección laboral.
“Promover la participación económica de las mujeres es clave para el crecimiento y la creación de empleo”, indica el estudio. Sin embargo, advierte que el progreso continúa siendo desigual y que persisten brechas en la legislación, la aplicación de las políticas públicas y el cumplimiento de las normas.
Igualdad legal
El informe destaca que el marco legal desempeña un papel determinante en el cierre de estas brechas. “Las economías con más leyes que promueven la igualdad de oportunidades muestran sistemáticamente mejores resultados para las mujeres en muchos aspectos de la vida económica y política”, sostiene.
Los datos de “La Mujer, la Empresa y el Derecho 2026” revelan que la tasa de participación femenina en la fuerza laboral es 28 puntos porcentuales más alta en las economías ubicadas en el 25% superior del índice de marcos legales, en comparación con aquellas situadas en el 25% inferior.
Asimismo, la diferencia entre las tasas de participación laboral de hombres y mujeres se reduce en más de 20 puntos porcentuales en los países con legislaciones más igualitarias. El estudio subraya que estos avances no se producen a expensas de los hombres. Por el contrario, la participación masculina en la fuerza laboral también aumenta a medida que se fortalece la igualdad legal.
“Estos avances no se logran a expensas de los hombres: la participación masculina en la fuerza laboral también se incrementa a medida que aumenta la igualdad legal, lo que demuestra que la igualdad amplía las oportunidades, en lugar de redistribuirlas”, precisa.
Emprendimientos
La edición de 2026 también señala que una mayor igualdad ante la ley favorece el emprendimiento y fortalece la capacidad de liderazgo de las mujeres. En los países con legislaciones más equitativas, es considerablemente más probable que las mujeres participen en la propiedad de empresas.
El informe plantea que la eliminación de estas barreras no constituye únicamente una cuestión de justicia social, sino también una estrategia para aprovechar mejor el talento disponible, elevar la productividad y fortalecer la competitividad.
Durante la próxima década, unos 1,200 millones de jóvenes ingresarán a la fuerza laboral y aproximadamente la mitad serán mujeres. Este escenario representa un desafío para los líderes mundiales, debido a que, sin acciones oportunas, millones de jóvenes podrían quedar excluidas del empleo y del desarrollo económico.
“Cuando las mujeres gozan de los mismos derechos legales que los hombres, las economías aprovechan el talento, aumentan la productividad y generan más y mejores empleos”, asegura el estudio.
El informe precisa que fortalecer las leyes y las políticas públicas orientadas a la igualdad de género también representa una estrategia económica para los países que buscan aumentar el empleo, mejorar la competitividad y la innovación, y acelerar el crecimiento a largo plazo.









