República Dominicana tendrá en los próximos años una generación numerosa de jóvenes que entrará al mercado laboral, mientras la agricultura enfrenta dificultades para atraer nuevas personas al campo. Para 2035, alrededor del 15% de la población dominicana tendrá entre 15 y 24 años, lo que representa aproximadamente dos millones de jóvenes.
De ese grupo, alrededor de 860,000 jóvenes estarían buscando empleo, lo que representa una oportunidad para un sector que necesita incorporar nuevas generaciones. Los datos fueron presentados por Carolina Rendón, representante del Banco Mundial, durante el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, La Altagracia, bajo el tema “Capital humano y formación: Los desafíos para la transformación competitiva de la agropecuaria y la agroindustria dominicana”.
Rendón indicó que la agricultura representa el 5.6% del producto interno bruto (PIB), genera uno de cada 10 empleos y concentra el 11.8% de las exportaciones, según los datos expuestos durante su intervención.
Señaló que parte de las nuevas generaciones percibe el sector como una actividad con pocas perspectivas y bajos niveles de remuneración. A esto se suma el envejecimiento de la población rural y la necesidad de formar trabajadores con nuevas capacidades.
Agua
Rendón explicó que cerca del 80% del agua utilizada a nivel mundial se destina al sector agrícola, por lo que consideró necesario avanzar hacia tecnologías que permitan ahorrar agua, agricultura de precisión y herramientas de zonificación agroclimática que ayuden a mejorar la eficiencia de los sistemas productivos.
Para la representante del Banco Mundial, el trabajador agrícola del futuro no solo necesitará conocimientos técnicos, sino también habilidades de comunicación, trabajo en equipo, liderazgo y manejo de herramientas digitales y datos.
Otro de los puntos señalados durante la actividad fue la investigación y el desarrollo. Rendón precisó que la inversión de República Dominicana en este ámbito es prácticamente nula, en contraste con países como Chile y Brasil, que destinan alrededor de 1.6% y 1.8% de su producto interno bruto (PIB).
Rendón planteó una agenda de talento para el sector agropecuario que incluya la profesionalización de los productores, mayor inversión en investigación y desarrollo, incorporación de tecnologías, certificaciones y estándares así como capacitación en negociación, gestión financiera y acceso a mercados.












