La tasa de morosidad del sistema financiero dominicano se ubicó en 1.89% al cierre de mayo de 2026, de acuerdo con el más reciente informe trimestral de desempeño publicado por la Superintendencia de Bancos (SB). Sin embargo, el comportamiento no fue homogéneo entre los distintos sectores económicos, ya que tres segmentos concentraron los niveles más elevados de incumplimiento crediticio: hogares, actividades de organizaciones y órganos extraterritoriales y consumo.
El reporte muestra que, pese al crecimiento de la cartera de crédito del sistema que se ubica en, algunos sectores continúan enfrentando mayores dificultades para cumplir con sus compromisos financieros, reflejándose en tasas de morosidad significativamente superiores al promedio nacional.
En el caso del segmento de hogares, el informe de la SB indica que este registró la tasa de morosidad más alta del sistema financiero, alcanzando 9.54%, más de cinco veces por encima del promedio general.
La cartera de crédito destinada a este segmento pasó de RD$19,254 millones en mayo de 2025 a RD$21,844 millones en mayo de 2026, para un crecimiento interanual de 13.4%. No obstante, este ritmo de expansión se mantiene por debajo de los promedios observados en períodos anteriores, cuando el sector creció en promedio 24.0% entre 2013 y 2019 y 19.9% entre 2020 y 2025.
Además, indica que los hogares presentan una tasa de reestructuración de 26.0% y un ratio de incumplimiento de 9.3%, indicadores que evidencian una mayor vulnerabilidad financiera dentro de este segmento.
La segunda tasa de morosidad más elevada corresponde al sector de actividades de organizaciones y órganos extraterritoriales, con 4.49%. A diferencia de otros segmentos, este sector experimentó una contracción en su cartera de crédito, que pasó de RD$2,375 millones en mayo de 2025 a RD$1,633 millones en mayo de 2026, equivalente a una caída de 31.2%.
El informe también señala una tasa de reestructuración de 15.8% y un ratio de incumplimiento de 4.8%, cifras que reflejan un deterioro en la calidad de los préstamos otorgados a esta actividad económica.
En tanto, el consumo mantiene alta morosidad pese a su peso en la cartera. Detalla que el crédito de consumo, que representa la mayor masa crediticia del sistema financiero dominicano, registró una tasa de morosidad de 4.24%, la tercera más alta entre todos los sectores evaluados.
Subraya que esta cartera aumentó de RD$630,746 millones a RD$649,008 millones entre mayo de 2025 y mayo de 2026, para un crecimiento de apenas 2.9%, muy por debajo de los promedios históricos de 14.8% y 13.2% observados en los períodos 2013-2019 y 2020-2025, respectivamente.
Asimismo, este segmento exhibe una tasa de reestructuración de 4.6% y un ratio de incumplimiento de 8.8%, uno de los más elevados del sistema. Además de los tres segmentos con mayores niveles de incumplimiento, otros sectores también presentan tasas de morosidad por encima del promedio general de 1.89%.
Entre ellos figuran pesca (2.62%), otras actividades (2.30%) y agricultura (1.95%), mientras que sectores de gran relevancia económica como comercio (1.64%), construcción (1.06%) y transporte y almacenamiento (0.97%) mantienen indicadores más contenidos.
Por otro lado, señala que las actividades vinculadas al turismo, la vivienda y el mercado inmobiliario mostraron niveles relativamente bajos de morosidad. Los sectores de hoteles y restaurantes (0.91%), vivienda (0.81%) y actividades inmobiliarias (0.76%) combinaron crecimiento crediticio con indicadores de cartera más saludables.
Electricidad y sector público con menores incumplimiento
Los mejores indicadores de calidad de cartera se observaron en suministro de electricidad, con una tasa de morosidad de apenas 0.05%, y en administración Pública y Defensa, con 0.12%
El sector eléctrico también lideró el crecimiento de la cartera crediticia, con una expansión de 37.2% interanual, al pasar de RD$85,087 millones a RD$116,700 millones.
De manera consolidada, el informe de la SB destaca que la cartera de crédito del sistema financiero dominicano alcanzó RD$2.45 billones al cierre de mayo de 2026, frente a los RD$2.24 billones registrados un año antes, para un crecimiento interanual de 9.0%.












