La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) ha estado exigiendo una reducción de las comisiones que cobran las terminales POS de sus 780 estaciones afiliadas para procesar pagos con tarjetas electrónicas, pero desde el sector bancario entienden que hay poco espacio para ese tipo de ajustes.
Las estaciones de combustibles procesaron pagos con tarjetas de crédito y débito por RD$68,926.5 millones entre enero y agosto de 2026, consolidándose como uno de los segmentos con mayor volumen de operaciones dentro de las terminales de punto de venta (POS), conocidas popularmente como “verifones”.
Los detallistas de combustibles dicen que las comisiones cobradas por las entidades administradoras consumen alrededor del 27% de la ganancia bruta de esos negocios.
En medio de las presiones del sector detallista para una reducción de las comisiones por transacciones electrónicas, y mientras mantiene conversaciones con las autoridades del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el presidente ejecutivo del Banco Popular, Christopher Paniagua, afirmó que existe “muy poca flexibilidad” para disminuir esos costos, al señalar que las estaciones ya operan con la tarifa más baja del mercado.
“Yo lo que le puedo decir, como ya se ha comentado en varias ocasiones, es que la comisión cobrada a ese sector es la más baja que se cobra en el país”, dijo el ejecutivo bancario. “Y tiene unos costos relacionados que a veces no se comentan”, agregó Paniagua al ser abordado por periodistas durante la presentación de los resultados de Toke, el ecosistema de pagos digitales de la entidad financiera.
Paniagua afirmó que las estaciones de combustibles ya operan con las comisiones más bajas del mercado. El ejecutivo explicó que en la estructura de costos intervienen diversos actores de la cadena de pagos electrónicos. “Por ejemplo, hay unos costos de los procesadores y unos costos de las marcas, como Visa y Mastercard, que son importantes”, señaló.
Agregó que estos componentes limitan la capacidad de los adquirientes y emisores para aplicar nuevas reducciones en las tarifas. “Y cuando uno ve el resultado de los procesadores, de lo que es la transacción, le deja muy poca flexibilidad a los adquirientes y a los mismos emisores de tarjetas de crédito para bajarlo. Esa es la realidad”, enfatizó.
El ejecutivo señaló que las conversaciones entre el sector detallista y las autoridades, específicamente con el MICM, continúan en marcha y reiteró la disposición de la banca de acompañar a los empresarios del sector.
“Yo sé que el ministro de Comercio, Eduardo ‘Yayo’ Sanz Lovatón, está conversando con Anadegas. Son apreciados clientes de los bancos. Es un sector muy importante. Y yo le aseguro que siempre hemos estado, como estamos con todos los clientes y con todos los sectores, a su lado y trabajando con ellos para facilitarles su evolución”, puntualizó.
De acuerdo con estadísticas del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), este segmento se ubicó como el quinto con mayor monto transado dentro del sistema de pagos electrónicos del país. Las estaciones de combustibles recibieron pagos con tarjetas de crédito y débito por RD$68,926.5 millones entre enero y agosto de 2026, a través de 45.2 millones de transacciones realizadas mediante terminales POS.
No obstante, Paniagua aclaró que la situación no responde a un problema de rentabilidad. “No quiero decir poca rentabilidad, sino poca flexibilidad. Porque ya los adquirientes y los emisores, desde hace años, estamos apoyando al sector de las transacciones de combustibles. Y por eso hoy en día tienen el nivel más bajo. Esa es la realidad”, indicó.
Paniagua también reconoció las presiones que enfrenta el sector por el comportamiento de los precios internacionales de los combustibles. “Yo sé que el precio de la gasolina a nivel mundial ha subido. Es uno de los retos principales que tiene cualquier país hoy en día. Y lo tiene el Gobierno dominicano, como ustedes conocen. Esa es la realidad. Yo la entiendo, la conozco. Pero la realidad de la transacción en sí es que tienen el nivel de comisión más bajo y hay unos costos relacionados con los procesadores y las marcas que dejan poca flexibilidad para reducir ese costo, esa comisión, aún más. Esa es la realidad de la situación”, afirmó.












