La expansión del sistema energético dominicano debe adelantarse al crecimiento de la economía para evitar que la disponibilidad de electricidad se convierta en una limitación para la inversión y las actividades productivas, planteó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría.
Durante la apertura de la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), Santos sostuvo que el sector eléctrico ya no debe limitarse a acompañar el crecimiento económico, sino que debe anticiparse a las necesidades de la economía. “Ya no es simplemente un acompañamiento, es que el sistema energético debe ir delante del crecimiento económico”, afirmó.
El ministro señaló que República Dominicana ha incrementado de manera significativa su capacidad instalada. Según los datos presentados, pasó de 4,921 megavatios (MW) en 2020 a 7,120 MW en 2025, un aumento de 45%.
La expansión también ha estado acompañada por un aumento de las fuentes renovables. Santos indicó que la capacidad solar y eólica se cuadruplicó en cinco años y superó los 2,000 MW. Actualmente, agregó, las energías renovables representan el 26% de toda la energía que se inyecta al sistema eléctrico.
El funcionario sostuvo que cada nuevo megavatio de generación, línea de transmisión, proyecto renovable o sistema de almacenamiento aumenta la capacidad del país para sostener actividades productivas y atraer inversiones.
Mencionó entre los sectores vinculados a esta expansión las zonas francas, el turismo, la industria y la minería, además de una economía cada vez más digital, que también genera una mayor demanda energética.
La planificación para los próximos años contempla aumentar la capacidad renovable hasta alrededor de 2,800 MW en 2028 y disponer de al menos 800 MW de almacenamiento.
Santos explicó que el almacenamiento permitirá utilizar energía durante los períodos de mayor demanda y mejorar la respuesta del sistema ante las variaciones de la generación renovable.
A la vez, el país continuará incorporando generación firme. El ministro citó proyectos estratégicos en Manzanillo, con más de 1,200 MW, además de la generadora San Felipe Boca Chica y otras iniciativas.
El funcionario planteó que esta expansión debe garantizar capacidad suficiente no solo para 2028, sino también para el inicio de la década de 2030. “El futuro de los sectores económicos más estratégicos está totalmente ligado a la demanda de energía”, afirmó Santos.
Para el ministro, el desafío consiste en ampliar la capacidad eléctrica sin descuidar la estabilidad, la confiabilidad y la resiliencia del sistema, factores que consideró necesarios para sostener el desarrollo económico del país.











