La realidad local y el contexto internacional invitan a ser más activos. Las economías están obligadas a entender que el mercado local, y más cuando es pequeño, jamás será suficiente para alcanzar los niveles de desarrollo requeridos para subir al próximo escalón social. República Dominicana está en medio una trampa en materia de crecimiento económico.
El economista dominicano Raúl Ovalle está claro en esto. Es de los que consideran necesario que República Dominicana disponga la creación de un plan nacional de atracción de inversión extranjera (IED) con metas anuales para fomentar la exportación.
Debe articularse con las embajadas, consulados, ProDominicana y el liderazgo empresarial, para salir de forma recurrente a buscar capital donde sea que esté. Sin eso, dijo, el récord actual de más de US$5,000 millones es solo una parte del potencial.




