Banesco cambió su logo luego de más de 20 años. La institución bancaria asumió el riesgo y las críticas a la transformación de su imagen corporativa no se han hecho esperar.
Una de las voces más experimentadas es el diseñador gráfico venezolano y experto en logos Isaac Hidalgo Villarreal, quien pidió a Banesco reconsiderar el cambio de logo, que jubila después de 24 años en funcionamiento.
“Banesco es una institución bancaria de origen venezolano y a lo largo de su historia ha tenido diferentes logos y el que presentaron hoy ha sido realmente una sorpresa. El logo de Banesco ha sido uno de los mejores logos que ha tenido este país, de los que para mí son de los mejores logos que nadie debería tocar al menos por los próximos cien años”, afirmó Hidalgo en su red social de Instagram, quien es cliente de la entidad desde hace 19 años. Aseguró que no ha tenido cuenta en otra institución financiera del país.
Diseñador gráfico venezolano y experto en logos Isaac Hidalgo Villarreal.
Para el experto, el logo saliente era “altamente reconocible, muy sólido, perfectamente dibujado. Eran tres círculos aparentemente cayendo dentro de un contenedor que pudieran algunos interpretar como unas monedas entrando en una alcancía. Era un elemento de identificación visual perfecto que podía durar tranquilamente cien años más con las tecnologías que vinieran, porque ya en forma había llegado a un llegadero”.
Hidalgo, que dijo estar satisfecho con el servicio del banco, sostuvo, sin embargo, que el problema real de Banesco no era su identidad visual, sino la experiencia del cliente. “Últimamente los requisitos para convertirte en cliente al intentar abrir una cuenta bancaria son muy engorrosos y piden muchísimos requisitos y muchos pasos que hacen que las personas terminen abriendo sus cuentas en otro lugar. Lo que la gente pide son aumentos en los límites de crédito o en las concesiones de tarjetas. Eso no se mejora con un logo”, expresó el experto al hablar de su experiencia en Venezuela.
Sostiene que realmente el cambio que tenía que haber no era el del logo, sino cambios en la organización en sí, en la practicidad para el cliente, es decir, en generar confianza.
Desde el análisis técnico, Hidalgo enumeró diez razones por las que mucha gente no está satisfecha. Señaló un desbalance en la forma y en las separaciones de los tres elementos del nuevo símbolo y, sobre todo, inconsistencias desde el primer día en sus usos.
“Siempre se tiene que considerar el uso principal o el formato principal en que se va a presentar un logo. En 2026 la mayoría de la gente ya no quiere ir al banco, quiere trabajar desde una aplicación en su teléfono móvil, entonces el uso principal del logo de Banesco sería el ícono en su app. Y hoy que actualicé la aplicación me sale en blanco sobre verde, cuando en muchos otros casos el logo siempre está sobre blanco y en tres colores que son azul, verde y rojo. Ya estamos viendo básicamente dos logos. Ya estamos empezando mal”, explicó.
Propuso que si querían mantener los tres círculos, hubiesen podido componerlos para sugerir una B mayúscula, como los tres círculos que forman un triángulo en la parte trasera de los teléfonos de Apple: “Eso hubiese funcionado mejor que la composición final que nos entregaron hoy”.
Su segunda crítica fue contra el minimalismo mal aplicado como moda. “El minimalismo hay que saberlo hacer y el problema está cuando la gente cree que las modas tienen que aplicarse a todo. La moda está hecha para pasar de moda. Las tendencias están hechas para caducar, tienen una vigencia corta y planificada. No a todas las marcas en el mundo les conviene ser minimalistas. Aunque estemos en una era moderna y altamente digital, no todo tiene que reducirse al mínimo”.
Según explica, el minimalismo se está tornando en algo aburrido, que está llenando el mundo de gris y de tonos repetitivos, que hacen añorar una era donde había muchísimo más color, mucha más riqueza visual, mucho más detalle.
“El minimalismo se basa en reducir todo al mínimo posible, pero no siempre funciona. No es quitar por quitar, por capricho o por simplemente apegarnos a esa frase de que menos es más. En algunos casos funciona, pero en el caso de Banesco no. Tienes que tener claro que cuando dices que menos es más, tienes que saber qué es más. ¿Más perfecto? ¿Más limpio? ¿Más funcional? Si empiezan simplemente a depurar y a quitar llega un punto en que lo que tienes es un vacío, no en que el espacio no tenga nada, sino carente de toda identidad”, agregó.
En cuanto al color, consideró que si había un empeño en simplificar, debieron hacerlo por color y no por forma: quedarse solo con el verde en vez de tres colores, pero mantener la estructura.
Hidalgo defendió el valor cultural del diseño: “Los logos enriquecen un país, se convierten en referencias artísticas. A pesar de que hay una clara diferencia entre lo que es el arte y el diseño, son parte de nuestra cultura visual, de nuestra cultura nacional, de lo que vemos todos los días, de lo que consumimos cada vez que utilizamos una tarjeta en un punto de venta”.
El experto sostiene que el logo de Banesco no debió cambiar y ojalá que no se les ocurra a otras marcas venezolanas, “porque las del mundo digamos que no las vamos a controlar, pero al menos las venezolanas cuando estamos tan carentes de buen diseño, las marcas que ya tienen buen diseño no las cambien, por favor”.
Cerró con una reflexión y un llamado a revertir la decisión, citando casos internacionales. “Desde la creación Dios se preocupó por que hubiera belleza y él mismo cuando terminó la creación la contempló y vio Dios que era bueno, que era bueno en gran manera todo lo que había creado, tanto en belleza como en funcionalidad. En la historia de los logos ha habido marcas que han reflexionado y han devuelto esas decisiones tomando de nuevo los logos que tenían. El caso de Burger King, el caso de Gap, el caso de Pizza Hut también. Ojalá Banesco reflexionara y cambiara su logo para volver al que tuvimos hasta hoy. Cambien el logo, vuelvan al anterior y nosotros nos hacemos los locos como si no pasó nada”.
Periodista. Director-fundador del Periódico elDinero. Egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue editor de Economía & Negocios del periódico Listín Diario. Maestría en Liderazgo Organizacional, por Humboldt International University, Miami, EE UU; Habilitación Docente, en UTE, y diplomado en Periodismo Económico por el Banco Central y la Universidad Católica de Santo Domingo (UCSD).