El líder de la minoría demócrata del Senado de EE.UU., Chuck Schumer, aseguró que los recortes propuestos por el presidente Donald Trump en su borrador presupuestario “son devastadores para la clase media” y prueban las verdaderas intenciones de su Gobierno de favorecer a los más ricos.
“Los recortes propuestos en el presupuesto del presidente son devastadores para la clase media. Una vez más la Administración de Trump demuestra quiénes son; hablan como populistas pero gobiernan como fanáticos de los intereses especiales”, indicó el senador tras conocerse los detalles de la propuesta presupuestaria.
“Este presupuesto le quita la carga a los adinerados y a los intereses especiales y se la pone a la clase media y a aquellos que están luchando para alcanzarla”, agregó Schumer.
El senador demócrata subrayó que son los programas de ayuda a ese sector de la sociedad los que sufrirían más recortes bajo la propuesta planteada por el magnate: inversiones en infraestructuras, educación o investigación científica para la cura para enfermedades.
“Los demócratas en el Congreso nos opondremos enfáticamente a estos recortes y urgimos a nuestros colegas republicanos a rechazarlos también”, aseveró.
“El presidente Trump -agregó- no está haciendo a nadie más seguro con un presupuesto que vacila nuestra economía y pone en peligro a las familias trabajadoras. Lanzar miles de millones en defensa mientras saquea las inversiones de Estados Unidos en empleos, educación, energía limpia y investigación médica salvadora dejará a nuestra nación debilitada”.
En la misma línea, la líder demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, apuntó que el país no puede depender solo de su fuerza militar, y subrayó la importancia de mantener los fondos en diplomacia y sanidad, dos de los aspectos donde Trump más pretende agudizar los recortes presupuestarios.
“Este presupuesto devastaría la innovación que impulsa nuestra economía, la investigación que cura nuestras enfermedades, la educación que da poder a nuestros niños y los programas de capacitación de habilidades que permiten a nuestros trabajadores lograr trabajos bien remunerados de la economía moderna”, agregó la congresista.
Pero la propuesta de Trump no solo ha encontrado negativas entre los demócratas, pues el influyente senador republicano John McCain se apresuró a advertir al mandatario que su propuesta no será aprobada por el Senado.
“Está claro que este presupuesto propuesto hoy no puede pasar al Senado”, dijo el presidente del Comité de Servicios Armados en un comunicado.
Sin embargo, la negativa de McCain tiene más que ver con los fondos militares, que a su juicio son escasos.
Los legisladores tienen hasta el 28 de abril para aprobar la legislación que financia al Gobierno y evitar así un cierre parcial del mismo.
La propuesta presupuestaria, desvelada este miércoles, aplica enormes recortes en el Departamento de Estado (28%), la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), de un 31%, el Departamento de Salud (23%) y en el de Trabajo (21%).
Esta rebaja de fondos implica en la EPA la supresión de 3,200 puestos de trabajo y la reducción en los programas de ayuda internacional en un 38%, que no han sido detallados.
Estos recortes permitan elevar, por el contrario, la financiación en Defensa, que sube un 10%; Seguridad Nacional, que lo hace un 6%; y la dotación del Departamento de Asuntos de Veteranos, que sube un 10%.
La propuesta de gasto discrecional de Trump asciende a un total de 1.15 billones de dólares, y se espera que en mayo ofrezca un presupuesto completo, que incluya su plan fiscal y de reforma de programas sanitarios y de Seguridad Social.
Trump propuso aumentar el presupuesto de defensa de EE.UU. para este año en 30,000 millones de dólares, con una mayor dotación para operaciones contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Este aumento, que enmienda las cuentas del año fiscal en marcha, dota con 24,900 millones de dólares adicionales al Pentágono, que ya contaba con 551,000 millones de dólares, para acelerar las capacidades de respuesta rápida en conflictos y aumentar la dotaciones para programas de armamento.
Entre los programas prioritarios estarían el del caza F-35, que el Gobierno de Trump ha conseguido negociar para lograr menores precios por unidad con la constructora Lockheed Martin, y los de desarrollo de drones.
Además, la propuesta aumenta la dotación para contingencias (un apartado nacido durante las guerras de Afganistán e Irak y que parecía condenado a desaparecer) en 5,100 millones de dólares, hasta superar los 70.000 millones de dólares.
El objetivo de este último aumento, según la Casa Blanca, es acelerar la ofensiva contra el EI en Irak y Siria, para avanzar en las operaciones de entrenamiento y contraterrorismo en Afganistán.
“Esta solicitud permitirá al Departamento de Defensa perseguir una estrategia integral para acabar con la amenaza que supone el EI para los Estados Unidos”, indicó Trump en una carta enviada al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
Este aumento de emergencia para las cuentas del Pentágono se dan antes de que el Congreso deba decidir si acepta la propuesta presupuestaria del presidente para 2018, que eleva en un 10% el presupuesto de defensa hasta los 639,000 millones de dólares, lo que pone fin a las contracciones presupuestarias aplicadas a la agencia federal mejor dotada económicamente del Gobierno estadounidense.












