Una persona puede tener sus gastos organizados, un presupuesto en Excel y hasta un fondo de emergencia y, aun así, no saber cuál debe ser su siguiente paso financiero.
Para Maggly Uzcátegui, estratega financiera y directora ejecutiva de Advisor by Maggly, construir un patrimonio comienza con la organización de las finanzas, pero requiere definir una ruta para avanzar hacia objetivos concretos.
“Construir un patrimonio bajo tu propia perspectiva es comenzar a organizar tu vida financiera’’, expresó Uzcátegui. Desde su experiencia de más de 14 años, explicó que este proceso debe empezar con una evaluación de los ingresos, los gastos y las metas que se desean alcanzar en los próximos años.
La especialista indicó que muchas personas estructuran sus finanzas personales y crean fondos de ahorro, pero luego no saben cómo continuar. Esa inquietud se resume en una pregunta que, según relató, suele surgir después de organizar los números: “Ya tengo mi Excel, tengo mi cuadro estructurado, mi fondo de ahorro, mi fondo de emergencia. Y ahora ¿qué?’’.
De acuerdo con Uzcátegui, organizar las finanzas es el punto de partida para definir qué se quiere lograr, cuáles activos se desea adquirir y qué pasos se deben seguir para alcanzar esas metas.
Planteó que las mujeres evalúen sus capacidades profesionales, la carrera que desempeñan y cómo se visualizan en los próximos cinco años. A partir de esa reflexión pueden identificar oportunidades para mejorar sus ingresos y organizar sus decisiones de ahorro e inversión. “Tu mejor activo eres tú. Y tu siguiente activo es tu salario’’, afirmó.
La mentalidad también influye en la forma de construir un patrimonio. Uzcátegui destacó la importancia de rodearse de personas que conversen sobre ahorro, inversiones, proyectos y crecimiento, pues el entorno puede influir en la manera de pensar y en las decisiones financieras.
Diversificar para construir patrimonio
Además del salario, desarrollar otras habilidades puede abrir oportunidades para generar ingresos. Uzcátegui señaló que algunas personas aprovechan sus conocimientos y pasatiempos para realizar actividades adicionales a su profesión y obtener recursos que pueden destinar a sus metas.
La especialista explicó que el patrimonio no tiene que concentrarse en un solo tipo de activo ni limitarse a un único mercado. También planteó considerar inversiones en distintos países, de acuerdo con los objetivos y las posibilidades de cada persona.
En el caso de los bienes inmobiliarios en el extranjero, indicó que antes de comprar es necesario evaluar las tasas de interés, las condiciones de financiamiento, la posibilidad de que la propiedad aumente de valor y los ingresos que podría generar mediante el alquiler. También señaló la importancia de conocer la reputación de la empresa desarrolladora.
La decisión, sin embargo, debe responder a la situación financiera de cada comprador. Uzcátegui sostuvo que adquirir una propiedad fuera del país tiene sentido cuando la persona siente que sus necesidades patrimoniales en su país de origen están cubiertas.
Bienes propios y protección financiera
La construcción patrimonial también implica que las mujeres mantengan autonomía sobre sus recursos, incluso cuando tienen una pareja. Uzcátegui consideró importante que una relación no impida desarrollar un patrimonio individual. “Puedes tener algo en conjunto, pero también ten algo por separado’’, expresó.
Esta separación permite conservar bienes propios y tener mayor claridad sobre la situación económica individual. En el caso de las parejas con hijos, la planificación también debe contemplar cómo proteger a la familia y al patrimonio ante circunstancias como un divorcio o el fallecimiento de uno de sus integrantes.
Para Uzcátegui, la protección patrimonial no termina con la adquisición de activos. También supone prever qué ocurrirá con esos bienes y quién podrá administrarlos cuando su propietario no pueda hacerlo.
Al resumir los pasos para construir un patrimonio, Uzcátegui destacó tres aspectos: trabajar la mentalidad financiera, rodearse de personas con objetivos similares y organizar las finanzas para definir una ruta. Cuando las cuentas están en orden, señaló, puede ser útil acudir a un especialista que ayude a estructurar el camino.
“Si ya tienes tus finanzas organizadas, entonces comienza a buscar ese experto para que te ayude a diseñar la ruta’’, planteó.












