Las falsas promesas de rentabilidad de hasta un 300%, las plataformas digitales que simulan generar ganancias y las presiones para realizar depósitos inmediatos figuran entre las señales de alerta de las estafas de inversión que circulan en las redes sociales. Frente a estas prácticas, la procuradora general de corte y titular de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Financieros (DNIDF), Lewina Tavárez Gil, advirtió que denunciar a tiempo es fundamental para rastrear los recursos y facilitar la eventual recuperación de los fondos.
Durante su participación en el panel “Prevenir, alertar y proteger”, celebrado en el “Seminario Protección al Inversionista: lanzamiento de la iniciativa Compromiso por una Publicidad Responsable”, organizado por la Superintendencia del Mercado de Valores de la República Dominicana (SIMV), Tavárez Gil llamó a la ciudadanía a desconfiar de las ofertas que prometen ganancias extraordinarias sin riesgo y a verificar si las empresas están autorizadas por la SIMV para captar inversiones.
La magistrada explicó que las modalidades de fraude han evolucionado con el uso de la tecnología y las redes sociales. Entre las prácticas identificadas mencionó el envío de enlaces fraudulentos para robar información personal, la suplantación de figuras públicas, funcionarios y entidades financieras, así como la promoción de supuestas oportunidades de inversión mediante WhatsApp, Instagram y grupos de Telegram.
“Si le dan un link, eso es para robarle su identidad, suplantarlo”, advirtió, al señalar que las entidades financieras no deben solicitar información personal o documentos de identidad mediante llamadas engañosas.
Plataformas falsas
Tavárez Gil indicó que algunos esquemas fraudulentos crean plataformas en las que los usuarios pueden observar cómo supuestamente crece su inversión e incluso realizar retiros iniciales. Sin embargo, cuando intentan recuperar una suma mayor, se encuentran con que su capital está bloqueado.
En esos casos, explicó que los responsables pueden exigir pagos adicionales por concepto de impuestos o comisiones para liberar el dinero. La funcionaria advirtió que esas solicitudes constituyen otra señal de alerta y que entregar más recursos puede incrementar las pérdidas.
También señaló que algunas de estas operaciones funcionan bajo “estructuras piramidales”, en las que el dinero aportado por nuevos participantes se utiliza para pagar a los primeros inversionistas, creando una apariencia de rentabilidad que no necesariamente responde a una actividad económica legítima.
“Eso que ellos están presentando es de su dinero, no es que ellos lo han ganado con rendimiento”, señaló, al referirse a la exhibición de vehículos de alta gama, viajes y otros bienes de lujo como mecanismos para generar confianza entre potenciales víctimas.
La titular de la DNIDF aclaró, no obstante, que no toda inversión que termina en pérdidas constituye una estafa. Existen negocios legítimos cuyos resultados pueden ser inferiores a las expectativas iniciales, por lo que recomendó distinguir entre los riesgos propios de una inversión y las prácticas engañosas utilizadas para captar recursos.
Verificar antes de invertir
Como medida preventiva, la magistrada exhortó a los ciudadanos a consultar al organismo regulador correspondiente antes de entregar dinero y a no tomar decisiones bajo presión.
Advirtió que el hecho de que una empresa tenga registro mercantil o se presente como una compañía de inversión no significa que esté autorizada para captar recursos del público. Por ello, recomendó confirmar directamente con la SIMV si una entidad está debidamente regulada para operar en el mercado de valores.
La funcionaria también llamó a las entidades financieras y a los participantes del mercado a fortalecer sus controles internos y trabajar de manera coordinada para identificar movimientos sospechosos.
Explicó que las instituciones pueden detectar señales de alerta cuando una cuenta recibe transferencias de múltiples personas bajo el argumento de realizar inversiones y luego moviliza esos fondos hacia otras cuentas sin una justificación clara.
En ese contexto, destacó la importancia de conocer al cliente, identificar el origen de los recursos y mantener capacitados a los oficiales de cumplimiento y demás empleados, quienes pueden ser los primeros en advertir irregularidades.
La magistrada precisó que una alerta no implica necesariamente la existencia de un delito, pero sí requiere verificación para determinar si los movimientos responden a una actividad legítima o si la entidad está siendo utilizada para canalizar recursos de procedencia ilícita.
Denunciar sin esperar a perderlo todo
Tavárez Gil insistió en que las personas que sospechen haber sido víctimas de una estafa deben presentar una denuncia, aunque desconozcan la identidad de los responsables. También recomendó conservar las conversaciones de WhatsApp, los correos electrónicos, los comprobantes de transferencias y cualquier otra evidencia relacionada con la operación.
“Todo el que entienda o sospeche que puede ser víctima de una estafa debe denunciar”, afirmó.
Explicó que la rapidez de la denuncia puede facilitar la trazabilidad del dinero, es decir, determinar en qué cuentas ingresó, hacia dónde fue transferido y si los recursos se utilizaron para adquirir vehículos, inmuebles u otros activos que puedan ser objeto de medidas legales.
La titular de la DNIDF advirtió que el retraso en denunciar dificulta las posibilidades de recuperación, debido a que los responsables pueden dispersar o gastar los fondos antes de que las autoridades puedan actuar.
Como ejemplo, relató un caso vinculado a una sentencia penal en el que, según indicó, había más de 300 víctimas y los responsables eran jóvenes que movilizaron millones de pesos. Explicó que parte del dinero se destinó a consumos y bienes de alto valor, mientras que otros activos fueron vendidos a terceros, lo que complicó su recuperación.
La magistrada también alertó sobre las promesas de devolver el dinero a cambio de que las víctimas no denuncien. Recomendó no confiar en esas ofertas ni realizar nuevos depósitos para recuperar el capital perdido, pues los estafadores pueden utilizar esa estrategia para obtener más recursos.
Señaló que algunas investigaciones requieren cooperación internacional, especialmente cuando las plataformas o las cuentas involucradas operan fuera del país, lo que puede dificultar la obtención de información y el rastreo de los fondos.
“La prevención, la verificación de las entidades y la denuncia oportuna son elementos esenciales para reducir la exposición de los ciudadanos a los fraudes financieros y evitar que otras personas caigan en los mismos esquemas”, puntualizó la titular de la DNIDF. El panel fue moderado por intendente de la SIMV, Ángel Serrulle.












