Wall Street abrió en rojo este jueves y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, perdía un 0.41% mientras que Alphabet, la matriz de Google, se hundía un 13% tras publicar ayer sus últimos resultados.
A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones de Industriales restaba 214 puntos, hasta los 52,260; el selectivo S&P 500 restaba un 0.55%, hasta 7,701 enteros; y el tecnológico Nasdaq cedía un 1.77%, hasta las 26,080 unidades.
Alphabet perdía un 13.18% tras publicar sus resultados al cierre de la sesión del miércoles, que no cumplieron con las expectativas de los inversores.
El gigante tecnológico divulgó un beneficio neto acumulado de US$200,855 millones en los nueve meses del ejercicio, un 105% más interanual, y unos ingresos acumulados de US$357,269 millones entre enero y septiembre de 2026, un 23% más respecto al mismo tramo del año anterior, según un comunicado.
Sin embargo, los inversores penalizan el aumento del 114% interanual de la inversión de capital en el tercer trimestre, hasta los US$51,400 millones, en un contexto de preocupación por el coste de la expansión de la inteligencia artificial (IA), según los analistas.
Otras empresas del sector tecnológico también arrancaron con pérdidas: Marvell Technology restaba un 11.90%, Intel un 3.5%, Broadcom un 2.9%, Micron un 2.8% y AMD, un 1.54%. Por su parte, los títulos de Caterpillar, que presentó sus últimas cuentas antes de la apertura de Wall Street, caían un 9.14%.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajaba 7.3 puntos básicos, hasta el 4.972%, y el del título a 30 años restaba 5.4 puntos básicos, hasta el 5.307%.
La Reserva Federal (Fed) anunció ayer su decisión de mantener los tipos de interés en la horquilla 3.75% a 4% y la Oficina de Análisis Económico (BEA) señaló hoy que la economía estadounidense creció un 0.8% en julio-septiembre con respecto al segundo trimestre del año.
En otros mercados, el oro se devaluaba un 0.36%, hasta los US$4.037 la onza; la plata un 2.28%, hasta los US$52.44; y el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) bajaba más de un 2%, hasta los US$100 el barril.










