República Dominicana tiene condiciones para convertirse en una potencia agropecuaria de Centroamérica y el Caribe, pero necesita mejorar la competitividad de sus semillas, fortalecer la investigación y formar personal calificado para elevar la productividad del campo.
Así lo consideró Alfredo Ríos, tesorero de la Asociación Dominicana de Hacendados y Agricultores (ADHA), durante una entrevista con elDinero, luego del acto de entrega de la Medalla de Honor al Mérito, donde señaló que el país cuenta con uno de los principales recursos para desarrollar su producción agrícola: la tierra. Sin embargo, entiende que aprovechar ese potencial requiere planificación e inversiones sostenidas.
“República Dominicana tiene la capacidad total de convertirse en una potencia agropecuaria a nivel de Centroamérica y del Caribe. Tenemos lo más importante, que es la tierra”, afirmó.
El dirigente agropecuario sostuvo que el desarrollo del sector también depende de la investigación sobre las variedades de semillas más adecuadas para las condiciones locales, así como de la preparación técnica de quienes trabajan en la producción.
Según él, estos cambios no se consiguen de inmediato, sino mediante una estrategia de largo plazo que permita mejorar la eficiencia y mantener la sostenibilidad de la actividad agropecuaria.
Rentabilidad
Ríos señaló que la rentabilidad de los productores depende, en parte, de su capacidad para controlar los costos, innovar y planificar los niveles de productividad. Consideró que la medición de los resultados es necesaria para identificar oportunidades de mejora y mantener la competitividad.
“Lo que no se mide no se controla”, expresó al referirse a la necesidad de que los productores gestionen sus operaciones con mayor eficiencia.
Indicó que la calidad debe ser una prioridad para las empresas agropecuarias, debido a que compiten en un mercado global. Por ello, entiende que la ADHA puede promover iniciativas de investigación, evaluación y control que contribuyan a mejorar el desempeño del sector a largo plazo.
Financiamiento
Entre las necesidades que el sector privado agrícola debe discutir con el Gobierno, Ríos mencionó el acceso a financiamiento en condiciones favorables y con plazos amplios, además de una mayor inversión en investigación aplicada.
Explicó que los productores necesitan identificar cuáles semillas ofrecen mejores resultados en el país y conocer los efectos de distintas prácticas de preparación del terreno sobre la producción.
“Necesitamos financiamiento blando a largo plazo, necesitamos inyección de capital en investigación, qué es lo que funciona aquí localmente, cuál es la mejor semilla”, sostuvo.
Para Ríos, atender esas necesidades permitiría establecer las bases para mejorar la productividad y desarrollar una actividad agropecuaria más competitiva y sostenible. El proceso, precisó, requiere planificación y continuidad para que las soluciones puedan implementarse a largo plazo.










