Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) y la Fundación Ecológica Bahía Príncipe (Eco-Bahía), de Grupo Piñero, firmaron una alianza que extiende hasta 2030 su trabajo conjunto para proteger a la tortuga tinglar (Dermochelys coriacea) y a otras tortugas marinas que anidan en las playas del nordeste dominicano.
Mediante este acuerdo, ambas instituciones refuerzan un compromiso compartido: cuidar una de las especies más emblemáticas del Caribe y las playas donde nacen sus crías. El programa protegerá los nidos en las playas de Nagua, La Majagua, en Sánchez, y Cosón, en Las Terrenas, además de la franja costera cercana al aeropuerto. También, ambas entidades llevarán educación ambiental a las escuelas de Gran Estero, La Majagua, Los Yayales y Matancitas.
Como parte de la alianza, Aerodom pondrá a disposición de la Fundación un área de exhibición en el Aeropuerto Internacional Presidente Juan Bosch (El Catey), en Samaná, con una escultura y un muro dedicados al programa.
En ese sentido, la empresa explicó que el objetivo es que los pasajeros puedan conocer el trabajo de conservación y la importancia de proteger los ecosistemas costeros. El acuerdo contempla además una oficina en el aeropuerto para el equipo de campo, mientras que el corral de protección de nidos se ubica en la comunidad de Los Yayales.
Mediante una nota informativa, Aerodom aseguró que el aeropuerto se convierte en aliado directo de la conservación y en la puerta de entrada a la naturaleza de Samaná.
La nota detalla que la tortuga tinglar es la tortuga marina más grande del mundo y la que más anida en la costa norte de República Dominicana. En tanto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la considera en peligro crítico. Afirma que sus principales amenazas son el saqueo de nidos, la contaminación marina y la pérdida de hábitat. De acuerdo con la empresa, las playas entre Matancitas, en María Trinidad Sánchez, y La Majagua, en Samaná, son una de las últimas franjas naturales del país donde esta especie desova.
En 2025, el equipo de Eco-Bahía pasó de patrullajes cada dos o tres días a una vigilancia diaria, duplicando la costa protegida, de 15 a 32 kilómetros. El saqueo de nidos cayó del 95% registrado en 2024 al 29.6%. Además, indica que se protegieron 19 nidos de tinglar, se recuperaron 1,535 huevos y 461 crías fueron liberadas al mar. La temporada 2026, primera del nuevo acuerdo, consolidó la tendencia: se protegieron 26 nidos, la tasa de saqueo bajó al 7.7% y 843 crías llegaron al mar.
“Proteger a la tortuga tinglar es parte de nuestra responsabilidad con el entorno donde operamos. Los resultados del último año demuestran que, cuando sumamos esfuerzos con organizaciones expertas y con las comunidades, podemos cambiar la historia de una especie en peligro crítico. Esta alianza con la Fundación Eco-Bahía nos permite mirar a largo plazo y reafirma nuestra visión de un aeropuerto que también protege el patrimonio natural de la República Dominicana”, afirmó Cyril Girot, CEO de Aerodom.
“La conservación da sus mejores frutos cuando es constante y compartida. Este acuerdo nos da la estabilidad necesaria para seguir cuidando las playas de Samaná y Nagua temporada tras temporada, y para hacerlo de la mano de las comunidades que conviven con las tortugas. Agradecemos a Aerodom su confianza y su compromiso con la biodiversidad del país”, expresó Isabel Piñero, Chief Sustainability Officer de Grupo Piñero.
Ambas organizaciones dijeron que desarrollarán campañas de sensibilización para estudiantes, comunidades costeras y colaboradores del aeropuerto. Además, darán continuidad a las liberaciones públicas de crías, que en 2025 reunieron a familias, autoridades de áreas protegidas y representantes municipales. El año pasado, 180 estudiantes de cinco escuelas participaron en actividades educativas y 50 miembros de comunidades costeras recibieron formación en buenas prácticas de conservación.
“Cuidar estos ecosistemas también ayuda a preservar uno de los grandes atractivos de Samaná y la costa nordeste para los visitantes nacionales e internacionales. Proteger a la tortuga tinglar y sus playas es apostar por un turismo sostenible, que permita a las comunidades y a las próximas generaciones seguir disfrutando de la riqueza natural de la región”, expresaron.
Aerodom, de la red Vinci Airports, destacó su compromiso con la protección de la biodiversidad en los territorios donde opera. Como parte de su estrategia ambiental, la red dijo que promueve acciones basadas en el conocimiento de los entornos naturales, en la colaboración con organizaciones especializadas y en la participación de las comunidades locales.












