El aumento de los costos de producción, el encarecimiento de los fletes internacionales y la incertidumbre en los precios de las materias primas mantienen la preocupación del sector industrial dominicano.
Así lo expresó el presidente de la Asociación Nacional de Industrias de Herrera (Aneih), Ángelo Viro, en el II Encuentro de Innovación y Calidad, realizado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Señaló que la situación de los combustibles responde a un problema de alcance global que está afectando a las economías de distintas naciones.
Explicó que las empresas han experimentado aumentos en sus costos operativos, especialmente por el impacto del combustible en el transporte marítimo y los fletes, cuyos precios han registrado incrementos significativos.
Indicó que esta situación representa un desafío para los empresarios industriales, debido a la dificultad de anticipar cuánto podrían aumentar los costos de las materias primas en medio de la incertidumbre internacional. No obstante, Viro consideró que las medidas de subsidio implementadas por el Gobierno, tanto a los combustibles como a la factura eléctrica y al transporte, han contribuido a mantener cierta estabilidad en los precios.
En cuanto al comportamiento de los alimentos, sostuvo que los incrementos en los productos de la canasta básica se han mantenido contenidos, debido, entre otros factores, a los subsidios destinados a los fertilizantes y al transporte de mercancías. Aunque reconoció que se han producido algunas alzas, afirmó que hasta el momento no han alcanzado niveles alarmantes que puedan generar mayores desequilibrios macroeconómicos.
Cambios tecnológicos
El presidente de la Aneih destacó la necesidad de que las empresas incorporen cambios tecnológicos para mantener su competitividad en un mercado global cada vez más exigente. Advirtió que las compañías que no actualicen sus estructuras y procesos productivos enfrentarán mayores dificultades para sostenerse y competir en el futuro.
Al referirse a la integración de la inteligencia artificial en las empresas, consideró que la transformación tecnológica debe ir acompañada de una mayor inversión en el capital humano, mediante capacitación y formación que permitan a los trabajadores desarrollar nuevas habilidades.
A su juicio, la preparación del personal y la incorporación de herramientas tecnológicas son factores fundamentales para elevar la productividad y fortalecer la competitividad de las industrias. Sobre el papel del Gobierno en ese proceso, valoró las medidas dirigidas a facilitar la amortización acelerada de maquinarias y las inversiones en programas informáticos, al considerar que contribuyen a mejorar la eficiencia de las empresas.





