El economista Raúl Ovalle advirtió que el hogar promedio dominicano está destinando alrededor del 15% de todo su ingreso a pagar solo intereses de sus deudas, sin incluir el pago del capital, lo que está limitando su poder de compra y cambiando los patrones de consumo.
La advertencia fue hecha durante su ponencia “Panorama Macroeconómico Nacional e Internacional 2026-2028“, presentada ante clientes de la Asociación Cibao, donde analizó el endeudamiento de los hogares tras la pandemia y su impacto en la economía.
Ovalle explicó que durante la pandemia se produjo una reducción histórica de las tasas de interés como parte de la política monetaria para reactivar la economía, lo que llevó a hogares y empresas a endeudarse masivamente aprovechando el crédito barato.
Señaló que para entender la magnitud del problema hay que mirar la masa salarial completa del país, que corresponde a los ingresos de 5.2 millones de personas que trabajan en distintos formatos, ya que de esa masa salarial sale todo lo que las empresas venden en bienes y servicios.
Indicó que, de esa masa salarial, aproximadamente el 15% se está destinando a pagar intereses, una cifra que no incluye al sector informal, por lo que el porcentaje real podría ser aún mayor, lo que refleja la presión financiera que enfrentan las familias.
Destacó que el indicador todavía se encuentra oscilando en niveles máximos de la última década, por lo que el hogar sigue enfrentando restricciones importantes.
Señaló que Santiago siente menos esa presión que la capital, ya que en la Región Metropolitana el porcentaje destinado a pagar intereses es de 18%, mientras que en la región Norte hay más espacio y las familias tienen mayor holgura para consumir.
En cuanto a la morosidad, Ovalle afirmó que la morosidad del sistema completo todavía está por debajo de los niveles de ventanilla y ya comienza a bajar, lo que consideró muy positivo, aunque advirtió que los productos del hogar muestran un comportamiento distinto.
Indicó que los préstamos de consumo y las tarjetas de crédito han bajado algo, pero permanecen por encima de los niveles de pandemia, cuando existían programas de alivio financiero, y que en el caso de vehículos, solo el vehículo usado presenta un disparo en la morosidad, lo que exige atención especial para 2027.











