[dropcap]E[/dropcap]l procedimiento para recibir un buque o embarcación es riguroso y no puede ser violentado bajo ninguna circunstancia. Esto es lo que mandan las normas internacionales. ¿Cómo se procede para recibir los barcos en muelles dominicanos?
La Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom) tiene un itinerario de buques, que es preparado por las agencias navieras de acuerdo a la fecha y hora de entrada. Esto, regularmente, se prepara por semana.
La fiscalización del buque se inicia cuando la agencia naviera avisa el barco, o sea, pone a las autoridades en conocimiento, y es cuando se conocen sus características. Hay una carta de solicitud de operaciones, que es fundamental para el proceso.
Con el aviso de llegada el agente naviero dice cuándo (fecha) el barco arribará a puerto y sus características. Hay un personal que se le denomina “práctico o piloto” que tiene una lancha que cuando el buque se está acercando al muelle o puerto éste sale al encuentro. Cuando se encuentran, entonces se aborda el buque y es quien guía al capitán por su conocimiento del puerto, evitando así cualquier accidente o un colapso de la estructura. Todas estas medidas son para seguridad del barco y del puerto.
En este proceso el “práctico” llena a bordo del buque un formulario que se llama “OP-02” (Operaciones portuarias) de entrada, salida y cualquier movimiento que pueda hacer el buque a lo interno del puerto y por la razón que fuere.
El formulario, luego que el piloto lo llena con las características o generales del buque, con sello y firma, el capitán también da su aprobación con su rúbrica. Cuando se inicia el proceso de ingreso al atracadero hay unos equipos auxiliares, que se llaman remolcadores, para lo cual se necesita una licencia emitida por Apordom o por la Armada (…), pues son los que ayudan al barco a atracar.
Dependiendo el tipo de carga, en el caso del Puerto de Haina, le será asignado un parqueo o atracadero. Por ejemplo, si es de contenedor le corresponde el 6-A Oriental, 6-B, C, D y E, ya que en estos lugares es donde están las grúas que operan los movimientos de los contenedores de manera simultánea.
En definitiva, los remolcadores son auxiliares que ayudan al barco a atracar o llegar hasta el parqueo asignado. Hay otro personal que se llama “cabero”, que no es más que aquel que recibe la soga que lanzan desde del barco y la amarra en el punto de acero (vita) para que el barco no se mueva durante el proceso u operación en el muelle. Esto evita el vaivén provocado por las olas.
Apordom, como institución, le da un compás de espera sin costo de 30 minutos al barco y luego de ahí se cobra el día o fracción de día a la embarcación por utilizar las instalaciones del puerto. También puede ser semana o fracción de semana.
Luego que el barco atraca sube la comisión de recibimiento, que está compuesta por un oficial de la Armada, dos subalternos, uno de Migración, un médico, uno de Aduanas, uno de Apordom, Sanidad Animal, Sanidad Vegetal, Dirección de Drogas y otros técnicos. Hacen la inspección de rigor, pero de lo que se trata es de recibir la documentación, tal como el manifiesto. Cualquiera de los agentes, en caso de sospecha de alguna actividad irregular, puede inspeccionar el barco por completo.
Si no todo está normal lo común es que se sienten en una mesa de trabajo y chequean el manifiesto de importación, el listado de tripulantes, documento de no armas, no municiones y cualquier otro detalle. Incluso, el médico puede preguntar si hay algún tripulante con inconvenientes de salud.
Luego que la comisión determina que todo está normal se inicia el trabajo de las cuadrillas u hombres que intervendrán en las operaciones del barco (obreros), que ayudarán, incluso, a fijar correctamente la grúa para iniciar el retiro de los contenedores en el caso de la importación.
Sobre el tiempo de desmonte, un buque de 100 contenedores puede tardar varias horas en el proceso. En promedio pueden durar tres horas. Antes el proceso era más lento, pues el barco lo hacía con una grúa de tierra o con su propia pluma, movimientos que eran sumamente lentos.
Servicio al buque
Se continúa con los servicios al buque con los OP-02, como se conoce. Para proceder se envía un mensajero a la estación de control del puerto para tener conocimiento de los movimientos de entrada y salida del barco. Con estos formularios es que se inicia la fiscalización en lo que tiene que ver con la embarcación.
Por el servicio el buque se cobra por tres conceptos: PBIP (Protección de buque e instalaciones portuarias), que en el caso de Haina es un 90%-10% porque está concesionado. Luego está el pilotaje, que es 40%-60%, que es la eslora por el calado (largo/profundidad), y el “practicaje” de 40%-40%. Aquí están los honorarios profesionales del piloto, que es un 40% de 40%, a lo que se debe sumar el otro 40% de 60%. Estos cálculos son realizados por un técnico autorizado en Apordom, que es la División Marítima.
Con los cálculos se procede a realizar un prefactura que se envía al área de facturación para hacer la factura definitiva por el servicio. Luego va a Control Interno o Auditoría desde donde pasa a Revisión y Cobros para gestionar el pago del concesionario a agente naviero.
Respecto al servicio a la carga el tema es un poco más complejo. Se traba, igualmente, con los OP-02 para abrir un expediente con el nombre del barco, la fecha de ingreso, el cliente o consignatario, en este caso Haina International Terminal (HIT), número de atracadero y número de registro.
Cuando se inicia este archivo (proceso) se reciben los manifiestos de importación, lo mismo que los formularios únicos de exportación. También hay un reporte de movimiento de contendedores de importación y exportación.
En el proceso se hace una clasificación de los contenedores por su medida, ya sean de 20, 40 o 60 pies. Se utiliza un pequeño formulario que se conoce como “hoja de vaciado”, en la que sólo se registra el proceso de forma abreviada. En estos momentos se trabaja en la digitalización del proceso para hacerlo más ágil. Se hace una clasificación de la carga, pues de eso dependerá la tarifa.
Si todo está correcto, o sea, no faltan ni sobran contenedores, se suman los manifiestos, se digitan. Cada contenedor lleno, sin importar su diámetro, se cobra a razón de US$12.50 (tarifa actual) en el caso de la importación. El acero y demás metales similares se cobran a 0.50 centavos de dólar la tonelada.
En el caso que sea un buque que traiga madera la tarifa es diferente. El petróleo y sus derivados están exentos. Productos a granel sólido también llevan un precio particular de 10 centavos de dólares por tonelada métrica.
Exportación
En la exportación es mucho más barato el costo del proceso, pues se busca incentivar este sector. En el caso de las cargas general en contenedores y la suelta se cobra 50 centavos de peso dominicano y los cupos menos sólo cuestan 30 centavos. Este costo es apenas para material gastable y demás procesos operativos.
Luego que se prepara y completa el expediente entonces es enviado al departamento de que verifica y establece las tarifas, que dependerá del tipo de carga. Tasa del dólar aplicada es la del día en que el barco ingresa al puerto.
Hay facturación a crédito, que cuando se agota todo un proceso previo, y el otro es de contado a través de transferencias. Apordom tiene establecido que hasta RD$10,000 se cobra en efectiva. A partir de esa cantidad debe ser un cheque certificado o transferencia bancaria.
La institución que maneja los puertos no tiene que ver con los sindicatos más allá de que ellos se presenten con la famosa “hoja 4”, la factura y un conduce que emite entidad encargada de administrar las instalaciones portuarias. Quien despacha es la persona encargada del parqueo del muelle, es decir, quien está a cargo de los contenedores en el muelle.
En la puerta de salida hay un verificador que revisa que el contenedor que está saliendo, además de haber cumplido con el procedimiento de rigor, también corresponde a la documentación presentada y lo que contiene. El extravío de un contenedor es difícil.
*NOTA: Esta historia contó con la colaboración de Victoria Elena García y Juan Benito Soriano Heredia, del área de Fiscalización de Apordom, quienes contaron con la autorización del director Víctor Gómez Casanova.













