Los sindicatos de los países del G20 (L20) exigieron este miércoles en un informe conjunto a los Gobiernos de este foro multilateral que “de una vez acuerden las condiciones para una globalización justa” con empleos en condiciones “dignas”.
Ésta es la reivindicación que resume el catálogo de peticiones expuestas en un documento de seis páginas que los representantes de los trabajadores presentaron a la canciller alemana, Angela Merkel, en un acto celebrado en Berlín con motivo de la presidencia germana del G20.
En él, instaron a los Gobiernos a fomentar el trabajo digno, atajar la desigualdad social, promover el empleo femenino, buscar acuerdos comerciales que presten atención a las condiciones laborales y facilitar la inserción laboral de los migrantes.
Además, demandaron a los Gobiernos del G20, entre los que se encuentran países tan diversos como China o EE.UU, Alemania o Indonesia, Japón o Argentina, a implementar “urgentemente” nuevas políticas macroeconómicas basadas en la demanda, tras el fracaso de la austeridad.
Las empresas, por su parte, “deben volver a asumir en todo el mundo su responsabilidad dentro de la sociedad y preocuparse por un trabajo digno y por el respeto de los derechos humanos en las cadenas de producción globales”.
Por eso, argumentaron los representantes de los trabajadores, “los Gobiernos deben regular mejor las actividades transfronterizas y hacer vinculantes las obligaciones sociales” de las empresas.
Es clave que se establezcan unos “estándares de trabajo internacionales” en “todas las relaciones comerciales y acuerdos comerciales”, agregaron en un comunicado enviado por la Federación Alemana de Sindicatos (DGB), en el que denunciaron la “explotación” y las condiciones de trabajo “inhumanas” existentes en muchos países.
Las empresas, agregaron, deben “respetar los derechos de las personas y los sindicatos independientemente de su localización y subsanar las correspondientes deficiencias a lo largo de las cadenas de producción”
El L20 considera que es posible lograr que “las economías crezcan de forma sostenible con protección social universal, trabajos seguros y salarios decentes” y para lograrlo es necesaria una “acción urgente y coordinada” de los países del G20.
“La inacción es una amenaza para la paz global, la democracia y la seguridad”, aseguraron los sindicatos en el texto.
El L20 está formado por sindicatos de países del Grupo de los Veinte y por organizaciones internacionales que defienden los derechos de los trabajadores.







