Elcarte explicó que cuando se pone a los niños en el centro de la responsabilidad empresarial se logra, primero, una mejor gestión de riesgo porque se analiza más detalladamente todos los riesgos de salud, seguridad, entre otros, que pueden llevar a cabo los productos de esa compañía.
“Un elemento importante es que además esa empresa va a labrarse una buena reputación, va a asegurar su licencia social para operar, al demostrar que los productos que hace responden a las necesidades de los niños y las familias”, agregó.
La ejecutiva de Unicef habló previo al panel “Competitividad y responsabilidad social empresarial”, celebrado en el marco de la cátedra de Responsabilidad Social Empresarial y Sostenibilidad “Alejandro E. Grullón” de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y la Fundación Popular.
Advirtió que las empresas deben tener mucho cuidado con el uso del marketing, debido a que el mal empleo del mismo puede afectar a los niños.
Según se explicó, el objetivo del panel es dar a conocer las mejores prácticas de empresas internacionales que han comprobado que la responsabilidad social producen una mejora en la competitividad.










