Pese al enorme poder que exhibió como huracán categoría 5 en la escala Saffir-Simson y a su trayectoria cercana a Santo Domingo, Irma dejó pocos daños en República Dominicana y Haití, si se compara con el impacto que tuvo en otras islas del Caribe en una ruta de varios días que culminó en La Florida, Estados Unidos, y en la que dejó más de 40 fallecidos y cuantiosos daños a la infraestructura.
El huracán Irma impactó La Florida hasta el lunes, cuando se encontraba a 130 kilómetros al este/sureste de Tallahassee, capital del Estado, como un huracán categoría 1, con vientos máximos sostenidos de 100 kilómetros por hora. El Centro Nacional de Huracanes de Miami, concentró sus observaciones en José, que alcanzaba la categoría 2.
Las agencias de noticias, como AP, informaron de al menos diez muertos en Cuba, siete en Estados Unidos (que tuvo el impacto previo del huracán Harvey provocando más de 40 muertes y grandes daños sobre todo en Texas) , nueve en Antillas francesas (San Martín y San Bartolomé) y once en Islas Vírgenes estadounidenses y británicas.
En Puerto Rico Irma, aunque los vientos que llegaron no alcanzaron la categoría 5, provocó problemas con el suministro de agua y electricidad, además de pérdidas agrícolas por unos US$30.4 millones.
Mientras, en Cuba los medios adelantan dificultades en el turismo. Efe informó que el operador Thomas Cook iba a evacuar de la isla a más de 2,000 turistas que partieron del Reino Unido.
El huracán Irma que se alejó
El especialista en meteorología y cambio climático Rafael Méndez Tejeda, de la Universidad Puerto Rico Carolina, explica que era normal que la ruta de Irma se alejara del área de Puerto Rico y República Dominicana, pero que el anticiclón de las Azores ejercía una presión que lo hacía enfilarse hacia Cuba y Miami.
Méndez Tejeda explica que el anticiclón conforma una alta presión atmosférica, superior a los 1,012 milibares, que opera como una especie de pared de aire frío que, al ser más denso, evita que el huracán suba.
En la madrugada del jueves 7 de este mes de septiembre el huracán Irma empezó su trayectoria por la parte más cercana a la isla de Santo Domingo. Como medida preventiva, las autoridades dominicanas evacuaron alrededor de 7,500 turistas alojados en complejos de Samaná, Punta Cana y Puerto Plata hacia hoteles de Santo Domingo y Santiago.
El Gobierno estableció que el jueves fuera un día “no laborable”, como una forma de contribuir a salvaguardar vidas y bienes durante un posible impacto del fenómeno. Las lluvias y vientos del huracán afectaron unas 2,683 viviendas y destruyeron 108, según los informes del Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
En el momento de mayor peligro se vieron desplazadas de sus hogares 13,415 personas a casas de familiares y amigos y los albergues oficiales llegaron a acoger a 12,829, según el Coe. Hasta 38 comunidades se vieron aisladas, así como 58 acueductos y cuatro puentes afectados.
Temporada activa
El especialista en meteorología y cambio climático Rafael Méndez Tejeda recuerda que la de este año será una temporada ciclónica muy activa, matizada por la ausencia del fenómeno El Niño.
“Es un fenómeno que ocurre en el Pacífico y, como hay agua cálida en el Pacífico, genera muchas nubes, esas nubes, cuando suben, en la atmósfera se trasladan y cortan el crecimiento del huracán, lo debilita”, explica el catedrático de la Universidad Puerto Rico Carolina. “El Niño lo que hace es debilitar los huracanes.
Este año no hay fenómeno de El Niño, estamos en una etapa neutral y, por lo tanto, los huracanes se pueden mover sin que tengan ese efecto de El Niño. Por lo tanto pueden desarrollarse con suma facilidad en el Atlántico”, dice.












