No deja de sorprendernos, en cada emergencia, la insensatez de algunos ciudadanos que aprovechan el paso de cualquier fenómeno atmosférico para curiosear en nuestras costas.
La semana pasada, bajo los vientos y las lluvias asociados al huracán Irma, muchos acudieron a exponer sus vidas en la avenida España e incluso algunos turistas decidieron hacer lo mismo en la George Washington o en playas de la región Este.
Es justo reconocer la premura con que las autoridades de socorro movilizaron a unos 7,500 turistas de la costa, como medida preventiva frente al paso del poderoso huracán categoría 5 en la escala Saffir-Simpson.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) tomó a tiempo las decisiones para colocar las distintas alertas, amparado en el el artículo 2 de la Ley 147-02, sobre Gestión de Riesgos, que busca “evitar o reducir las pérdidas de vidas y los daños que pueden ocurrir sobre los bienes públicos, materiales y ambientes de los ciudadanos, como consecuencia de los riesgos existentes y desastres de origen natural o causados por el hombre que se pueden presentar en el territorio nacional”.
El COE emite alertas que los ciudadanos, dominicanos y extranjeros, debemos acatar. El Gobierno decretó el jueves como día “no laborable” también para prevenir. Entonces, debemos evitar que los gobiernos tengan que recurrir al artículo 266 de la Constitución sobre “los estado de excepción” y hacer acompañar las alertas con un “toque de queda”.
Por Dios, seamos más sensatos durante el paso del próximo fenómeno atmosférico. Tomemos toda la precaución y respetemos las alertas del COE.












